Innovación

De la eficiencia al crecimiento: cómo las aseguradoras impulsan los ingresos mediante la implementación estratégica de IA

Un nuevo informe de Accenture revela que ocho de cada diez compañías de seguros ya aumentaron sus primas gracias a iniciativas de IA y datos. Sin embargo, la mayoría todavía no logra desplegar la tecnología de forma integral ni convertirla en una ventaja competitiva sostenible.

Durante los últimos años, la inteligencia artificial se consolidó como una herramienta para automatizar procesos, reducir costos y mejorar la eficiencia operativa de las aseguradoras. Sin embargo, una nueva investigación de Accenture sostiene que la próxima gran transformación del sector irá mucho más allá: las compañías de seguros que implementen la IA de manera estratégica podrán convertirla en un verdadero motor de crecimiento de ingresos y expansión del negocio.

Así lo plantea el informe “How insurers drive revenue by deploying AI with intent”, elaborado a partir de una encuesta realizada entre octubre y noviembre de 2025 a 263 altos ejecutivos de aseguradoras de vida, patrimoniales y comerciales de países de las Américas (Brasil, Canadá y Estados Unidos), Europa (Alemania, España, Francia, Italia y Reino Unido) y la región Asia-Pacífico (Australia, China y Japón).

El estudio concluye que la industria alcanzó un nuevo nivel de madurez. La cuestión ya no consiste en determinar si la inteligencia artificial genera beneficios, sino en cómo integrarla en toda la organización para capturar su máximo potencial.

 

La IA ya genera resultados medibles

Uno de los datos más contundentes del informe es que el 81% de las aseguradoras afirma haber logrado incrementos de al menos un 5% en las primas brutas suscriptas gracias a iniciativas de datos e inteligencia artificial implementadas en toda la organización.

Más aún, un 7% asegura haber obtenido mejoras superiores al 20%, impulsadas principalmente por una fijación de precios más precisa, una mayor personalización de la oferta y estrategias de venta cruzada más efectivas.

La inteligencia artificial también comienza a mostrar resultados concretos en la eficiencia técnica del negocio. Según Accenture, el 83% de las compañías de seguros redujo al menos un 5% los tiempos de suscripción, mientras que el 81% mejoró la precisión de la evaluación de riesgos y la fijación de precios, factores que terminan repercutiendo en menores índices de siniestralidad y una mayor rentabilidad.

Estos avances se apoyan principalmente en la escalabilidad de casos de uso de alto impacto en áreas donde la disponibilidad y calidad de los datos es mayor, como suscripción, gestión de siniestros, detección de fraude y atención al cliente.

 

La gran oportunidad todavía está desaprovechada

Paradójicamente, pese a estos resultados, la mayoría de las aseguradoras continúa considerando la inteligencia artificial principalmente como una herramienta de productividad y eficiencia. El informe revela que apenas el 32% de los directivos sitúa el crecimiento de los ingresos y la expansión del negocio entre las tres principales razones que impulsan sus inversiones en IA y datos. Para Accenture, este dato pone de manifiesto una importante oportunidad perdida.

La consultora sostiene que muchas organizaciones siguen desarrollando iniciativas aisladas dentro de determinadas áreas, sin conectar la inteligencia artificial con los objetivos estratégicos de crecimiento de toda la empresa. Adoptar un enfoque más integral permitiría no solo incrementar los ingresos, sino también acelerar la innovación, ampliar el acceso al seguro y desarrollar productos más sostenibles e inclusivos.

 

Solo una de cada cuatro aseguradoras alcanzó una verdadera madurez

Aunque la inteligencia artificial avanza rápidamente, pocas organizaciones han logrado integrarla plenamente en su modelo operativo. El informe indica que únicamente el 23% de las aseguradoras cuenta hoy con una estrategia empresarial integral de IA, acompañada por mecanismos sólidos de gobernanza e indicadores claros de impacto.

La mayoría aún se encuentra en una etapa intermedia. Un 49% utiliza inteligencia artificial en distintas funciones del negocio, aunque con niveles de desarrollo desiguales entre las áreas, mientras que un 27% permanece todavía en fases iniciales de despliegue.

En otras palabras, la tecnología ya está presente, pero todavía no opera como una capacidad transversal capaz de transformar toda la organización.

 

Cinco acciones que diferencian a los líderes

A partir de la investigación, Accenture identifica cinco capacidades estrechamente relacionadas que distinguen a las aseguradoras que están obteniendo mejores resultados con inteligencia artificial:

 

1. Vincular la IA directamente con la estrategia empresarial

Las compañías más avanzadas priorizan proyectos alineados con los objetivos estratégicos del negocio y no simplemente con oportunidades tecnológicas.

Entre los casos de uso más exitosos aparecen agentes inteligentes que automatizan solicitudes de suscripción comercial, modelos dinámicos de fijación de precios para riesgos especializados y herramientas capaces de detectar de forma preventiva posibles fraudes o fugas en la gestión de siniestros.

La IA deja así de ser un proyecto del área tecnológica para convertirse en un instrumento de diferenciación competitiva.

 

2. Democratizar las capacidades de IA

El segundo factor diferencial consiste en extender las competencias en inteligencia artificial mucho más allá de los equipos de tecnología. Suscriptores, actuarios, liquidadores de siniestros, investigadores de fraude, especialistas comerciales y corredores necesitan comprender cómo funcionan estas herramientas para rediseñar procesos, cuestionar resultados y descubrir nuevas oportunidades de negocio.

Sin embargo, aquí aparece una de las mayores debilidades del sector. El 83% de las aseguradoras reconoce carencias importantes para transformar el potencial de la IA en valor empresarial.

Aunque siete de cada diez compañías de seguros ya ofrecen programas de capacitación, apenas el 14% consiguió extender esa formación a toda la organización.

 

3. Rediseñar el talento para trabajar junto a agentes de IA

Accenture sostiene que la próxima etapa de la inteligencia artificial en seguros estará marcada por la convivencia entre personas y agentes inteligentes capaces de ejecutar tareas de forma autónoma.

En este nuevo modelo, los agentes de IA podrán encargarse de clasificar avisos de siniestros, recopilar documentación, coordinar reparaciones, comparar cotizaciones, administrar pólizas o preparar recomendaciones para clientes y productores.

Lejos de sustituir a los profesionales del seguro, esta transformación busca liberar tiempo para que suscriptores, liquidadores, actuarios y corredores concentren sus esfuerzos en actividades donde el juicio humano continúa siendo insustituible: interpretar situaciones complejas, evaluar matices, comprender el contexto de cada cliente y tomar decisiones con criterio profesional y empatía.

Para Accenture, las aseguradoras deberán rediseñar sus modelos organizacionales para aprovechar esta colaboración entre personas y agentes inteligentes, dando lugar a nuevas formas de trabajo más ágiles y de mayor valor agregado.

 

4. Modernizar los datos con una estrategia de dos velocidades

La infraestructura tecnológica sigue siendo uno de los principales obstáculos para escalar la inteligencia artificial. La mitad de las aseguradoras identifica los sistemas heredados como la principal barrera para avanzar, por encima incluso de la calidad de los datos o de las preocupaciones vinculadas con privacidad y ciberseguridad.

Frente a este escenario, Accenture propone una estrategia de “dos velocidades”. Por un lado, recomienda impulsar proyectos de rápida implementación que generen beneficios inmediatos en eficiencia y crecimiento. Paralelamente, plantea modernizar la arquitectura tecnológica, los datos y los sistemas centrales para construir capacidades empresariales sostenibles a largo plazo.

El objetivo consiste en evitar que la necesidad de transformar completamente la infraestructura termine retrasando la adopción de la IA, combinando victorias rápidas con una modernización estructural del negocio.

 

5. Convertir la gobernanza y la ética en una ventaja competitiva

A medida que la inteligencia artificial adquiere un papel más relevante en decisiones como la suscripción, la fijación de precios o la gestión de siniestros, también aumenta el escrutinio regulatorio sobre aspectos como el sesgo algorítmico, la transparencia de los modelos y el uso responsable de los datos.

Por ese motivo, Accenture considera que las aseguradoras deben incorporar mecanismos de gobernanza desde las primeras etapas de cada proyecto, mediante modelos documentados, supervisión humana, procesos de auditoría y principios de diseño ético.

Los resultados muestran que el sector ya comenzó a avanzar en esa dirección: el 56% de las aseguradoras dispone de marcos formales de gobernanza para IA; el 66% implementó controles específicos sobre la calidad de los datos utilizados por los modelos y el 62% cuenta con mecanismos de validación y gestión del riesgo asociado a la inteligencia artificial.

Para la consultora, las organizaciones que logren convertir la confianza, la transparencia y la explicabilidad de sus sistemas en atributos diferenciales estarán mejor posicionadas para competir en un mercado donde la regulación y la confianza del cliente serán cada vez más determinantes.

 

La irrupción de los agentes inteligentes

Uno de los capítulos más innovadores del informe está dedicado a los llamados agentes de inteligencia artificial, sistemas capaces de ejecutar tareas complejas de manera relativamente autónoma.

Accenture prevé que estos agentes asumirán actividades como la clasificación inicial de siniestros, la recopilación automática de documentación, la coordinación de reparaciones, la comparación de cotizaciones, la gestión administrativa de pólizas o la elaboración de recomendaciones personalizadas para clientes y productores.

Lejos de reemplazar completamente a las personas, la consultora considera que estos sistemas liberarán tiempo para que los profesionales aporten aquello que continúa siendo exclusivamente humano: interpretar situaciones complejas, aplicar criterio profesional, comprender matices y generar relaciones de confianza con los clientes.

No obstante, la confianza todavía constituye un desafío: apenas un 6% de las organizaciones declara confiar plenamente en agentes de IA para gestionar procesos críticos sin intervención humana.

 

Del piloto a la transformación empresarial

El informe concluye que la mayoría de las aseguradoras continuará incrementando sus inversiones en inteligencia artificial durante los próximos años, aunque lo hará de manera gradual. Este enfoque permitirá seguir obteniendo mejoras incrementales de eficiencia, pero difícilmente genere ventajas competitivas duraderas.

Para la consultora, el verdadero diferencial surgirá cuando las compañías de seguros integren la inteligencia artificial en toda la organización, alineando tecnología, talento, datos y estrategia empresarial. Solo entonces, la IA dejará de ser una herramienta para hacer mejor el negocio de siempre y pasará a convertirse en el motor que impulse una nueva generación de aseguradoras: más predictivas, más personalizadas y, sobre todo, más orientadas al crecimiento.