El conflicto más reciente en Oriente Medio se ha convertido en la cuarta gran perturbación de la oferta mundial en seis años, frenando la actividad económica, impulsando la inflación y reforzando una tendencia más amplia hacia una economía global fragmentada. En este contexto, se prevé que el crecimiento del volumen total de primas de seguros a nivel mundial se desacelere hasta el 1,3% en términos reales en 2026, frente al 3,9 % de 2025, según el último informe sigma del Swiss Re Institute, titulado “World insurance in 2026: shock absorbers in a fragmenting world” (El seguro mundial en 2026: amortiguadores en un mundo fragmentado). No obstante, a medida que las perturbaciones recurrentes de la oferta, la fragmentación geopolítica y las inversiones a gran escala en nuevas infraestructuras reconfiguran la economía mundial, el papel del reaseguro y el seguro para ayudar a las empresas y a las sociedades a desarrollar resiliencia cobra cada vez mayor importancia.
Jérôme Haegeli, economista jefe del Grupo Swiss Re, expresa: “El conflicto más reciente en Oriente Medio no es una perturbación aislada, sino una señal más de que el riesgo geopolítico se ha convertido en un elemento estructural de la economía mundial, con cuatro crisis de oferta en seis años. A medida que las economías invierten en infraestructuras de IA, sistemas energéticos y cadenas de suministro más resilientes, surgen categorías de riesgo totalmente nuevas. El sector asegurador desempeña un papel fundamental: no solo para mitigar el riesgo de estas inversiones, sino también para facilitar una transformación económica real y asignar un precio a dicho riesgo”.
Resiliencia: la gestión de las cadenas de suministro es clave
Tras la pandemia, la crisis energética mundial y las perturbaciones comerciales, el conflicto en Oriente Medio se ha convertido en el último gran choque de oferta que afecta a la economía mundial. El Swiss Re Institute prevé que la inflación mundial se sitúe en una media del 4% en 2026 (alrededor de un punto porcentual por encima de las expectativas previas al conflicto), mientras que el crecimiento del PIB mundial podría desacelerarse hasta el 2,5%. Es probable que los tipos de interés se mantengan elevados durante más tiempo, ya que los inversores exigen una mayor compensación por la inflación y por los riesgos fiscales y geopolíticos.
El informe sigma identifica un cambio estructural en la economía mundial, a medida que los gobiernos priorizan cada vez más la seguridad nacional, la autonomía estratégica y la resiliencia de las cadenas de suministro frente a la eficiencia económica. La era de las cadenas de suministro “justo a tiempo” está dando paso a una era de resiliencia basada en el principio de “por si acaso”, mientras las empresas reevalúan su dependencia de proveedores, las rutas logísticas y la exposición a riesgos geopolíticos.
El mundo entra en un período de inversión excepcionalmente fuerte, impulsado por la IA
Al mismo tiempo, la rápida inversión en infraestructura de IA está contrarrestando de manera significativa el lastre que suponen los choques de oferta. El mundo se adentra en un importante ciclo de inversión de capital en centros de datos, infraestructura energética y fabricación avanzada. El Swiss Re Institute estima que el gasto de capital en IA por parte de los proveedores de hiperescala (las empresas tecnológicas que construyen infraestructura de Internet a gran escala) alcanzará los 750 mil millones de dólares en 2026, en términos nominales, lo que contribuirá con cerca de 0,2 a 0,3 puntos porcentuales al crecimiento de Estados Unidos. Estos activos están impulsando la demanda de cobertura en seguros de propiedad, ingeniería, ciberriesgos, responsabilidad civil e interrupción del negocio, reforzando así la importancia de la capacidad mundial de reaseguro y seguro.
Iván González, CEO de Swiss Re Corporate Solutions, sostiene: “A medida que la economía mundial y las cadenas de suministro se fragmentan cada vez más, aumenta la demanda de soluciones especializadas que respalden el comercio internacional, la inversión y la continuidad del negocio. Paralelamente, el auge de la inteligencia artificial está impulsando una inversión en infraestructuras sin precedentes. Algunos de los mayores centros de datos de IA alcanzan ya un valor total de activos superior a los 20 mil millones de dólares antes de la instalación de la tecnología, lo que genera importantes riesgos de construcción, operativos y de acumulación. Estas exposiciones interconectadas requieren soluciones que trasciendan los seguros tradicionales, combinando la ingeniería de riesgos, la transferencia alternativa de riesgos y la financiación para ayudar a las empresas a invertir con mayor resiliencia”.
Seguros de no vida: desaceleración limitada
Los seguros de no vida están entrando en una fase de mayor flexibilización del ciclo de suscripción, pero este ciclo se desarrolla en un entorno diferente al de los anteriores. Es probable que el aumento de la inflación de los siniestros, la incertidumbre geopolítica y la creciente exposición a catástrofes limiten la intensidad de la desaceleración.
Se prevé que el crecimiento mundial de las primas de seguros de no vida se desacelere hasta el 0,6% en términos reales en 2026, una cifra significativamente inferior a la tendencia a largo plazo del 3,6% (tasa de crecimiento anual compuesto entre 2015 y 2024). Esta desaceleración está impulsada por los mercados desarrollados, mientras que los mercados emergentes mantienen una resiliencia relativa. Cuanto más persistan las presiones inflacionistas derivadas del conflicto en Oriente Medio, mayor será el riesgo de que sus efectos repercutan en los costes de reparación, sustitución y responsabilidad civil, contrarrestando así parcialmente la presión a la baja sobre los precios. Esto sugiere que el ciclo actual podría ser menos pronunciado que los anteriores periodos de mercado blando, y que es probable que las aseguradoras ajusten los precios con mayor intensidad si los grandes siniestros, la inflación y los indicadores de capital empeoran más allá de lo previsto.
A pesar de unas condiciones de precios más moderadas y del aumento de la inflación de los siniestros, las aseguradoras de ramos de no vida siguen siendo rentables. El Swiss Re Institute prevé una rentabilidad sobre el capital (ROE) del 11,4% en 2026 (tras alcanzar un máximo del 14% en 2025) y del 7,7% en 2028. Los rendimientos de las inversiones, que se mantienen elevados, constituyen el principal colchón frente a la fase descendente del ciclo de suscripción.
Seguros de vida: crecimiento rentable
El sector de los seguros de vida sigue beneficiándose de un entorno de tipos de interés más elevados. Según el informe sigma, se prevé que las primas mundiales de seguros de vida crezcan un 2,3% en términos reales en 2026, por encima de la tendencia a largo plazo. Los mayores rendimientos continúan impulsando el negocio de ahorro y rentas vitalicias, mientras que los mercados emergentes se benefician de una demografía favorable, reformas regulatorias y una creciente penetración del seguro.
Las perspectivas de rentabilidad para las aseguradoras de vida también se mantienen positivas, ya que los mayores rendimientos de reinversión continúan respaldando los ingresos por inversiones.









