COBERTURA 100% SEGURO.- En el marco de Evolución Insurtech Latam 2026 (EILA 26), organizado por InsurteChile los días 12 y 13 de agosto en Santiago de Chile, entrevistamos al argentino Esteban Izarra, CEO de LISA Insurtech, una startup fundada en Chile, cuyo nombre surge de su propósito inicial: LIquidación de Siniestros Automática.
Con una propuesta basada en inteligencia artificial, automatización y analítica de datos, la compañía se posiciona como una de las insurtech con mayor proyección regional, especialmente en el ámbito de la gestión y prevención del fraude en siniestros.
De un piloto con Zurich a una expansión internacional
Uno de los anuncios más relevantes vinculados a LISA durante EILA 2026 estuvo relacionado con Zurich, compañía con la que la insurtech mantiene una relación que comenzó varios años atrás y que fue evolucionando desde un primer piloto hasta nuevas líneas de negocio y una expansión internacional: “Venimos trabajando con Zurich desde hace varios años. Participamos en el Zurich Innovation Championship por primera vez en 2022, y más allá de haber sido ganadores y la única representante de Latinoamérica, nos abrió la puerta a empezar un piloto con Zurich Chile”.
Casi tres años después, la relación volvió a traducirse en un reconocimiento internacional. “Estamos muy orgullosos porque Zurich nos volvió a premiar a nivel internacional como la startup con mayor impacto en Latinoamérica”, subrayó.
El vínculo, mientras tanto, se amplió a nuevos servicios. “Hoy, ya no hablamos solamente de liquidar siniestros de salud con Zurich, sino que hoy estamos abriendo nuevas líneas de negocio en lo que respecta a la liquidación de siniestros, como SOAT, cesantías o desempleo, siniestros de vida”, indicó el CEO de LISA.
A ello, se suma una nueva capa de inteligencia aplicada a la gestión de siniestros a través de Visa FWA (Fraud, Waste and Abuse: fraude, despilfarro y abuso) y que está orientada a detectar comportamientos sospechosos y prevenir pérdidas. El siguiente paso es ir más allá de América Latina. “Estamos escalando nuestra solución a diferentes países y a diferentes regiones. Ya estamos hablando con gente de Alemania, del Reino Unido, para poder llevar la solución de LISA, nacida en Latinoamérica, hacia otras regiones”, anticipó.

La lucha contra el fraude: el gato y el ratón
Uno de los principales ejes de la conversación con 100% SEGURO fue la evolución del fraude en seguros y las dificultades que enfrentan las compañías para detectar comportamientos cada vez más sofisticados. Izarra utilizó una comparación gráfica para explicar esa dinámica: “Lo que yo suelo decir es que esto es como el gato y el ratón”.
Según describió, cada vez que las compañías desarrollan una herramienta para detectar una determinada modalidad de fraude, los defraudadores encuentran nuevas formas de intentar eludir los controles. “Nosotros sacamos una herramienta para detectar un componente para a su vez detectar el fraude y obviamente hoy la tecnología, que está al alcance de todos, hace que el fraude se vuelva cada vez más sofisticado”, sostuvo.
Pero el fenómeno no necesariamente involucra exclusivamente a delincuentes especializados. El acceso masivo a herramientas tecnológicas puede generar también nuevas oportunidades para personas que, sin tener inicialmente una intención fraudulenta, encuentran mecanismos sencillos para alterar documentación. “El fraude está cada vez más al alcance de personas que no tienen intenciones de cometer un fraude, pero que, al tener una herramienta muy a la mano, se ven tentadas a hacer alguna alteración de un documento para poder hacerle un fraude a la compañía”, advirtió.
Frente a ese escenario, LISA trabaja sobre dos pilares: el análisis forense documental por un lado, y el análisis de datos y de identificación de patrones de comportamiento por el otro. Allí, la tecnología permite ir más allá de la detección de una irregularidad individual para buscar conexiones y comportamientos que puedan revelar esquemas de fraude.
Entre 3% y 4% de fraude detectado en las carteras analizadas
Uno de los datos más relevantes aportados por Izarra durante la entrevista tiene que ver con los resultados obtenidos por LISA en la detección de fraude. “En esto estamos teniendo una tasa de precisión muy alta para lo que es el mercado, de entre 60 y 70%, y estamos detectando, aproximadamente, entre un 3 y un 4% de fraude en las carteras de siniestros”, afirmó.
El impacto económico potencial de esa detección puede ser significativo, especialmente cuando se tiene en cuenta que el fraude no solamente representa una cuestión estadística, sino dinero que eventualmente puede salir de las compañías sin que corresponda. “Eso, traducido en plata, cuando uno ve la cantidad de dinero que se paga por siniestro, realmente resulta en un ahorro muy considerable para las compañías de seguros”, subrayó.
En este punto, Izarra hizo una aclaración importante respecto de las estimaciones generales que suelen circular en el mercado acerca del porcentaje de fraude presente en los pagos de siniestros. “No hay datos oficiales de qué porcentaje del pago de siniestros de una aseguradora puede tener algún componente de fraude”, manifestó. El número puede variar significativamente “dependiendo de con quién se hable, en qué país sea y en qué línea de negocio”.
La diferencia, según planteó, es que LISA puede medir el fraude sobre información real de los siniestros analizados y, fundamentalmente, hacerlo antes de que se produzca el pago. “Al hacer la contabilización de los siniestros y luego hacer la detección de fraude sobre esos siniestros, emitimos las alertas antes de llegar al pago, es decir, evitamos que se erogue el dinero de la compañía”, explicó.
IA: una herramienta para combatir el fraude, pero también un nuevo riesgo
La conversación también abordó uno de los grandes temas transversales de EILA 2026: la inteligencia artificial. Para Izarra, la IA presenta una situación paradójica para la industria aseguradora: al mismo tiempo que ofrece nuevas capacidades para detectar fraude, también puede ser utilizada para sofisticar los mecanismos de engaño. “Las amenazas con IA existen, por ejemplo, en que se use de manera maliciosa para poder engañar a la compañía de seguros”, expresó.
Pero identificó además un segundo riesgo, vinculado directamente con la ciberseguridad y con la creciente incorporación de agentes de inteligencia artificial en procesos críticos. “Uno puede empezar a confiarle a la IA sus sistemas y procesos, todos basados en agentes de inteligencia artificial, pero pierde el control de lo que se está exponiendo como datos sensibles de la compañía”, advirtió.
Desde su perspectiva, la respuesta requiere trabajar simultáneamente sobre ambos frentes. Por un lado, utilizando la propia tecnología para impedir que la IA sea aprovechada para cometer fraude; por otro, reforzando los mecanismos de seguridad y protección de datos. “Con las herramientas de detección de fraude, lo que buscamos es frenar este uso malicioso de la inteligencia artificial para engañar a la aseguradora”, puntualizó Izarra.
En paralelo, la compañía cuenta con un equipo especializado en ciberseguridad que trabaja sobre la protección de la información sensible. “Tenemos un equipo de ciberseguridad que no descansa pensando en todo lo que tiene que ver con la protección de datos sensibles y con las herramientas de seguridad que tienen que estar presentes en una compañía de primer nivel que quiere trabajar en el mercado asegurador”, cerró.









