La inteligencia artificial está transformando el mercado de ciberseguros, aunque no necesariamente porque esté creando una categoría completamente nueva de amenazas. Su principal efecto, según el nuevo informe “Building a sustainable cyber market in the AI era” de Swiss Re, es acelerar y amplificar riesgos que ya forman parte del escenario cibernético: vulnerabilidades, ataques automatizados, phishing, interrupciones operativas, brechas de datos y dependencia de infraestructuras digitales.
Esta evolución se produce mientras el mercado mantiene una dinámica de crecimiento relativamente estable. El volumen global de primas de ciberseguros mantiene desde 2022 una tasa de crecimiento anual cercana al 5%, pero el entorno de riesgo externo está cambiando con mayor velocidad, impulsado por el ransomware, las dependencias de las cadenas de suministro, las tensiones geopolíticas y la rápida evolución tecnológica.
Para Swiss Re, esta combinación abre una pregunta cada vez más relevante para aseguradoras, brokers y reaseguradores: ¿los límites y las condiciones de cobertura actuales siguen siendo suficientes para responder a los grandes eventos cibernéticos que podrían producirse en una economía cada vez más dependiente de la IA?
Un mercado que crece, pero con tarifas a la baja
El mercado mundial de ciberseguros alcanzará aproximadamente USD 16.400 millones en primas durante 2026, según las proyecciones de Swiss Re, y podría llegar a USD 17.100 millones en 2027. La tasa de crecimiento anual compuesto se mantiene alrededor del 5% desde 2022, lo que convierte al ciberseguro en una de las líneas con perspectivas de crecimiento más atractivas.
Sin embargo, el crecimiento del volumen de primas convive con una presión competitiva sobre las tarifas. Swiss Re señala que los precios del ciberseguro disminuyeron por cuarto año consecutivo: la caída global se moderó desde aproximadamente el 13% en 2025 hasta el 5% en 2026, impulsada principalmente por una estabilización del mercado estadounidense. En otras regiones, particularmente Europa, la competencia continúa siendo intensa y las tarifas siguen descendiendo con mayor fuerza.
La explicación está en una oferta de capacidad que todavía supera a la demanda. Por eso, el desafío para el sector no consiste únicamente en captar nuevas primas, sino en conseguir que las primas, los límites, las condiciones de las pólizas y los controles de ciberseguridad evolucionen en línea con el riesgo que efectivamente están asumiendo las compañías.
Norteamérica concentra dos tercios del mercado
La distribución geográfica también muestra una fuerte concentración.
Norteamérica continúa siendo el principal mercado de ciberseguros, con aproximadamente dos tercios de las primas mundiales: unos USD 10.700 millones, equivalentes al 65% del mercado global.
Europa ocupa el segundo lugar, con el 21% de las primas, unos USD 3.420 millones. Swiss Re destaca que la región está ganando participación debido, entre otros factores, a la expansión de aseguradoras globales y de MGA especializados en riesgo cibernético, que están aumentando sus inversiones y generando nuevas alianzas.
Asia-Pacífico representa el 10%, con unos USD 1.700 millones; mientras que Latinoamérica y Oriente Medio y África todavía tienen una participación mucho menor, de aproximadamente el 2% cada una, equivalentes a unos USD 280 millones y USD 310 millones, respectivamente.
Para mercados como el latinoamericano, esta diferencia refleja tanto un menor nivel de penetración como una oportunidad potencial de expansión, especialmente a medida que las empresas incrementan su dependencia de sistemas digitales y servicios tecnológicos.
La gran oportunidad está en las pymes
Uno de los principales espacios de crecimiento identificados por Swiss Re está en las pequeñas empresas. La penetración del ciberseguro continúa siendo muy baja entre las microempresas y las pymes: se estima que apenas alcanza entre 5% y 10% en las microempresas y entre 10% y 20% en las pequeñas y medianas empresas.
A pesar de esta baja penetración, Swiss Re estima que este segmento generará aproximadamente USD 4.900 millones en primas durante 2026, convirtiéndose en la principal vía de crecimiento del mercado en términos de volumen.
El mid-market presenta una situación diferente, con una penetración estimada de entre 40% y 50% y primas proyectadas en torno a los USD 4.100 millones para este año. Allí todavía existe margen tanto para incorporar nuevos asegurados como para incrementar los límites de cobertura de quienes ya cuentan con una póliza.
En las grandes corporaciones, en cambio, la penetración es mucho mayor, de entre 60% y 70%, y el segmento generará unos USD 7.400 millones en primas en 2026. Precisamente allí aparece uno de los principales interrogantes que plantea el informe.
¿Están las grandes empresas suficientemente aseguradas?
El crecimiento de la exposición digital no necesariamente está siendo acompañado por una ampliación equivalente de los límites contratados. Swiss Re estima que los límites promedio adquiridos por grandes empresas se ubican actualmente en aproximadamente USD 120 millones en Estados Unidos y USD 90 millones en Europa. Sin embargo, su base de datos de siniestros cibernéticos muestra que durante los últimos cinco años se registraron, en promedio, diez pérdidas anuales que superaron el umbral de USD 120 millones. La comparación plantea una cuestión central: una empresa puede tener seguro cibernético y, aun así, estar subasegurada frente a un evento extremo.
Las pérdidas de mayor magnitud están asociadas principalmente con ransomware y violaciones de privacidad o brechas de datos. Además, un incidente grave puede acumular diferentes componentes de pérdida: interrupción prolongada de las operaciones digitales, caída de ingresos, costos de restauración, interrupciones en la cadena de suministro y daños reputacionales.
Por este motivo, Swiss Re plantea que en algunos casos podría ser necesario duplicar los límites promedio actuales, aunque aclara que la capacidad adecuada debe determinarse en función de las características específicas de cada empresa, su actividad, ubicación geográfica y perfil de riesgo.
La IA puede ampliar todavía más la brecha de protección
Es en este punto donde la inteligencia artificial adquiere especial relevancia para el mercado asegurador. Swiss Re afirma que la IA está modificando el panorama del riesgo cibernético principalmente mediante la aceleración y amplificación de exposiciones existentes, más que a través de la creación de categorías completamente nuevas de pérdidas asegurables.
La tecnología puede ser utilizada por los atacantes para acelerar la identificación de vulnerabilidades, automatizar ataques y desarrollar capacidades de phishing de nueva generación. Pero también puede fortalecer las capacidades defensivas de las organizaciones, mediante una mejor detección de amenazas, respuestas automatizadas ante incidentes y mayores niveles de ciberresiliencia. Ese doble efecto introduce una particular complejidad para el seguro: la misma tecnología que puede reducir la frecuencia o el impacto de determinados incidentes también puede aumentar la velocidad, escala y sofisticación de los ataques.
Por ahora, los siniestros directamente vinculados con IA todavía son limitados. Sin embargo, Swiss Re considera necesario seguir de cerca la evolución de la tecnología, la regulación y las pérdidas para garantizar que el alcance de las coberturas permanezca claro a medida que cambien las exposiciones.
El desafío también está en la letra de las pólizas
La irrupción de la IA no solo obliga a revisar cuánto seguro necesitan las empresas. También plantea interrogantes sobre qué situaciones están efectivamente cubiertas por las pólizas actuales.
Swiss Re manifiesta que determinados escenarios de incidentes cibernéticos impulsados por IA podrían ya encontrarse contemplados dentro de las pólizas comerciales de ciberseguro, dado que los modelos de IA pueden quedar comprendidos dentro de las definiciones de sistemas informáticos utilizadas por algunas coberturas. Esto hace especialmente importante que asegurados y compañías desarrollen un entendimiento común sobre cómo responden las condiciones actuales de las pólizas frente a incidentes derivados de IA.
Para los brokers, esta cuestión abre además un espacio de asesoramiento creciente: no se trata únicamente de determinar un límite adecuado, sino de analizar la exposición tecnológica concreta del cliente y verificar que el wording responda a los escenarios que realmente podrían afectar a su operación.
El reaseguro, ante un riesgo de acumulación creciente
El cambio en la naturaleza de las exposiciones también refuerza el papel del reaseguro. A medida que aumentan las carteras de ciberseguro y los límites contratados, las aseguradoras quedan más expuestas a la volatilidad y a posibles eventos de acumulación. Swiss Re sostiene que la capacidad de reaseguro adquiere mayor relevancia precisamente en un escenario donde la adopción de IA incrementa la dependencia digital y modifica la naturaleza de los riesgos cibernéticos.
La cuestión de fondo es que un gran evento cibernético puede afectar simultáneamente a múltiples organizaciones conectadas a una misma tecnología, proveedor, infraestructura o cadena de suministro. Por eso, el desafío para el mercado no pasa únicamente por estimar la pérdida potencial de cada asegurado, sino también por comprender cómo pueden correlacionarse las pérdidas dentro de una cartera.
En ese sentido, la capacidad de reaseguro funciona como una herramienta para gestionar tanto el crecimiento de los límites como la volatilidad y la acumulación de exposiciones.
Hacia un mercado de ciberseguros más sostenible
Swiss Re advierte que las primeras etapas de desarrollo del mercado estuvieron marcadas por fuertes correcciones, que generaron volatilidad para las aseguradoras e incertidumbre para los compradores. El escenario actual ofrece la posibilidad de aprender de esos ciclos y evitar nuevas alteraciones bruscas en precios, capacidad o condiciones.
La demanda de transferencia de riesgo debería continuar creciendo a medida que aumenta la dependencia digital y la IA se incorpora a los procesos empresariales. Pero, para que ese crecimiento sea sostenible, será necesario acompañarlo con disciplina de suscripción, monitoreo permanente de las exposiciones emergentes y una adecuación constante de precios, límites y condiciones.
El mensaje de Swiss Re para el mercado es, en definitiva, que el desafío del ciberseguro ya no consiste solamente en ampliar la cantidad de empresas aseguradas. También implica conseguir que el nivel de protección evolucione al mismo ritmo que la exposición real al riesgo.
En un mercado que podría superar los USD 17.000 millones de primas el próximo año, la inteligencia artificial aparece así como una oportunidad de expansión, pero también como una prueba para la capacidad técnica del sector. La cuestión será determinar si aseguradoras, brokers y reaseguradores pueden anticiparse al próximo gran evento cibernético y construir coberturas capaces de responder cuando los daños superen los parámetros históricos sobre los que fueron diseñadas.









