El Superintendente de Seguros de la Nación, Guillermo Plate, participó del 19° Seminario Internacional de Seguros de Vida y Retiro organizado por AVIRA, bajo el lema “Conectando generaciones, protegiendo futuros”, donde expuso sobre las oportunidades que presentan sectores como la energía, la minería, la agroindustria y la economía del conocimiento, y sobre el rol que deberá asumir la industria aseguradora frente a ese proceso.
Plate hizo una breve referencia al debate sobre una economía que crece “a dos velocidades” y sostuvo que, en un proceso de transformación económica, lo relevante no es que todos los sectores crezcan al mismo ritmo, sino la capacidad de los más dinámicos para generar inversión, empleo y actividad en el resto de la economía:
“El verdadero desafío es que el crecimiento de los sectores en los que la Argentina tiene ventajas competitivas se transmita al conjunto de la economía”.
Vaca Muerta como ejemplo
Plate tomó a Vaca Muerta como ejemplo de ese fenómeno. Señaló que su impacto excede ampliamente la producción de petróleo y gas, ya que moviliza una extensa cadena de valor integrada por construcción, acero y metalmecánica, maquinaria, transporte, ingeniería, tecnología, logística, servicios y recursos humanos especializados:
“Vaca Muerta no es solamente petróleo y gas. Es un ecosistema productivo que puede generar miles de puestos de trabajo directos e indirectos y movilizar actividad mucho más allá del sector energético”.
El Superintendente destacó que detrás de esa generación de empleo aparecen, a su vez, familias, consumo, vivienda, ahorro y demanda de nuevos bienes y servicios, ampliando el impacto sobre el conjunto de la economía.
La misma lógica, señaló, puede aplicarse a la minería, la agroindustria y la economía del conocimiento, actividades en las que la Argentina cuenta con ventajas y un importante potencial de desarrollo.
El seguro como “infraestructura invisible”
A partir de ese escenario, Plate puso el foco en el papel que le corresponde al mercado asegurador:
“El seguro no solamente acompaña el crecimiento. Contribuye a hacerlo posible”.
Asimismo, explicó que toda inversión supone asumir riesgos y que la función del seguro es permitir que esos riesgos puedan ser identificados, prevenidos, administrados y transferidos. Por esa razón, lo definió como una “infraestructura invisible del crecimiento”:
“No se ve como un gasoducto, una mina o una planta industrial, pero el seguro es parte de la infraestructura que permite que esas inversiones puedan realizarse”.
En ese proceso intervienen múltiples coberturas: seguros de construcción y montaje, patrimoniales, responsabilidad civil, riesgos ambientales, transporte, caución, interrupción de negocios, riesgos del trabajo y coberturas especializadas para energía, infraestructura y grandes equipos.
A su vez, el desarrollo de nuevas actividades amplía la demanda hacia otros segmentos. El crecimiento del empleo genera necesidades de seguros de vida y retiro, mientras que la economía del conocimiento incorpora riesgos cibernéticos, de protección de datos y de responsabilidad profesional.
Por eso, el desafío no consiste únicamente en que haya más seguros, sino en que el mercado argentino cuente con la capacidad técnica, financiera y de reaseguro necesaria para asumir riesgos cada vez más grandes, diversos y complejos.
El desafío: invertir en capacidad
Para Plate, la transformación de la economía abre una importante oportunidad para el mercado asegurador argentino, pero también plantea una responsabilidad para las compañías:
“La oportunidad no consiste simplemente en vender más pólizas. El desafío es construir más capacidad aseguradora”.
En ese sentido, sostuvo que cuando cambia la estructura productiva de un país, cambia también su estructura de riesgos, lo que exige compañías preparadas para asumir riesgos de mayor escala y complejidad.
Ese desarrollo requiere inversión en capital y solvencia, conocimiento técnico, suscripción especializada, ingeniería y prevención de riesgos, tecnología, profesionales y capacidad de reaseguro.
Plate destacó que el país cuenta con un marco jurídico y regulatorio que permite avanzar en esa dirección, y llamó al sector a aprovechar las oportunidades que abre una economía con mayor inversión y nuevos proyectos productivos:
“Tenemos el marco y tenemos una enorme oportunidad por delante. Ahora el desafío para las aseguradoras es invertir en la capacidad que va a necesitar la Argentina durante los próximos años”.
El Superintendente cerró su exposición señalando que el seguro debe asumir un papel activo frente a esta transformación:
“El desafío es estar a la altura de una Argentina que invierte, produce y exporta más. No como espectadores del crecimiento, sino como parte de la infraestructura que contribuye a hacerlo posible”.









