ENTREVISTA 100% SEGURO.- En un mercado asegurador cada vez más dinámico, donde las necesidades de los clientes, los canales de distribución y los modelos de negocio evolucionan a gran velocidad, el verdadero diferencial competitivo ya no pasa únicamente por diseñar mejores productos, sino por la capacidad de llevarlos al mercado en el momento oportuno. Sin embargo, muchas aseguradoras todavía enfrentan un desafío común: acelerar la innovación sin comprometer la estabilidad de sus sistemas core, construidos sobre arquitecturas legacy que dificultan la adaptación a nuevas demandas.
Nicolás Rennis, Head of Ops & Development de bdt global, analiza por qué el Time to Market se convirtió en una variable estratégica para el negocio asegurador, explica cómo las compañías pueden ganar velocidad sin reemplazar sus sistemas centrales y comparte casos concretos de transformación tecnológica en el mercado latinoamericano. Además, reflexiona sobre el papel de la inteligencia artificial como acelerador de procesos y sostiene que, en la industria de seguros, la ventaja competitiva ya no depende solamente de quién diseña primero un producto, sino de quién logra implementarlo antes.
100% SEGURO: Durante años, el foco estuvo en crear mejores productos de seguros. ¿Hoy el desafío cambió?
Nicolás Rennis: En mi opinión, si cambió. Durante mucho tiempo el foco estuvo puesto en diseñar mejores coberturas o generar productos más competitivos. Pero hoy vemos algo distinto: muchas veces, el problema ya no está en pensar el producto adecuado, sino en poder lanzarlo en el momento correcto.
El mercado asegurador se volvió mucho más dinámico. Cambian las expectativas de los clientes, evolucionan regulaciones, aparecen nuevos canales y las compañías necesitan reaccionar más rápido. En ese contexto, el Time to Market (TTM) deja de ser un tema operativo para convertirse en una variable estratégica de negocio. Porque muchas veces no alcanza con tener una buena idea, también hay que llegar a tiempo.
100% SEGURO: ¿Por qué sigue costando tanto acelerar el lanzamiento de nuevos productos?
N.R.: Porque el negocio evolucionó más rápido que muchas arquitecturas tecnológicas.
En seguros, los core cumplen un rol crítico y son fundamentales para la operación. Pero justamente por esa criticidad, cualquier cambio suele requerir tiempos largos de parametrización, testing, integraciones y validaciones.
Y ahí aparece una tensión bastante habitual en las aseguradoras de Latam: mientras negocio necesita velocidad para responder a oportunidades del mercado, tecnología necesita preservar estabilidad operativa.
Hoy el mercado demanda más personalización, productos adaptados a nuevos canales, afinidad, bancaseguros o modelos digitales. Sin embargo, muchas veces la primera pregunta termina siendo: “¿Cuánto tiempo nos va a llevar implementarlo?”. Y cuando la respuesta es seis o más meses, muchas veces la oportunidad ya cambió.
100% SEGURO: ¿Vieron casos concretos donde este problema impactara directamente en el negocio?
N.R.: Sí, y más de lo que parece. Trabajamos con una aseguradora que necesitaba lanzar un nuevo modelo de seguros por demanda, donde una persona pudiera contratar cobertura para un celular, una bicicleta o una cámara únicamente por unas horas o por un día. Era una propuesta innovadora para el mercado, pero el desafío aparecía al momento de implementarla.
El core de seguros con el que operaba la compañía estaba diseñado para emitir pólizas anuales, como ocurre en muchos sistemas legacy. Adaptarlo para soportar este nuevo modelo implicaba tiempos de desarrollo muy extensos y ponía en riesgo la oportunidad de negocio.
Lo interesante fue el enfoque. En lugar de modificar la lógica central del core, se diseñó una capa de integración e inteligencia que permitió mantener el funcionamiento existente mientras se resolvía la experiencia de contratación y la emisión del nuevo producto de forma transparente para el usuario.
El aprendizaje fue claro: muchas veces, la velocidad para innovar no depende de reemplazar los sistemas existentes, sino de encontrar la arquitectura adecuada para evolucionar sobre ellos sin perder estabilidad ni tiempo de salida al mercado.
100% SEGURO: Entonces, ¿cómo debería encararse este desafío?
N.R.: Creo que el primer error es pensar que la única solución es cambiar el core.
Desde nuestra experiencia en proyectos de seguros en Latam, las compañías que mejor responden suelen trabajar sobre modelos evolutivos. Empiezan a ganar flexibilidad incorporando nuevas capacidades alrededor de los sistemas existentes, priorizando iniciativas concretas de negocio y desacoplando ciertos procesos cuando tiene sentido hacerlo.
También hay un cambio importante de mentalidad: dejar de pensar proyectos de transformación de varios años para empezar a construir capacidades más iterativas, medibles y orientadas a resultados. Porque, al final del día, el desafío es ese: cómo mantener la robustez operativa que necesita una aseguradora sin resignar capacidad de adaptación.
100% SEGURO: ¿Qué lugar puede ocupar la inteligencia artificial en este escenario?
N.R.: La IA puede ayudar mucho, siempre que se la mire desde un lugar práctico y no desde el hype. No creo que vaya a resolver por sí sola un problema estructural como el Time to Market, pero sí puede actuar como acelerador. Por ejemplo, ayudando a agilizar pruebas funcionales, análisis de impacto, validación de reglas o documentación. En otras palabras: menos fricción, menos retrabajo y mejores tiempos de ejecución.
Pero la conversación de fondo sigue siendo otra: ¿Cómo construimos organizaciones y arquitecturas capaces de evolucionar al ritmo que exige el negocio?
100% SEGURO: Si tuvieras que resumir el desafío en una idea, ¿cuál sería?
N.R.: Que, en seguros, la ventaja competitiva ya no siempre la define quién diseña primero el producto. Cada vez más, la define quién logra ponerlo en producción antes.









