La Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) dispuso el levantamiento definitivo de la inhibición general de bienes que había impuesto a fines de mayo sobre Cruz Suiza Compañía de Seguros S.A., al considerar que fueron subsanadas las causas que habían motivado la aplicación de esa medida cautelar.
La decisión fue formalizada mediante la presente Resolución 251/2026, firmada por el Superintendente de Seguros de la Nación, Guillermo Plate, luego de que la compañía acreditara la regularización de su situación patrimonial.
Cabe recordar que, a través de la Resolución 230/2026, dictada por la SSN el pasado 26 de mayo, el organismo había adoptado medidas cautelares sobre la aseguradora en el marco del artículo 86 de la ley 20.091. Entre ellas, se encontraba la prohibición de realizar actos de disposición sobre sus inversiones, lo que derivó en la imposición de una inhibición general de bienes (ver nota).
Según surge de los considerandos de la nueva resolución, pocos días después de aquella decisión la entidad informó la integración de aportes irrevocables por $48,6 millones, fondos que fueron aportados por sus accionistas con el objetivo de recomponer su situación patrimonial.
Tras analizar la documentación presentada, la Gerencia de Evaluación de la SSN concluyó que los aportes recibidos resultaban suficientes para subsanar el déficit de capitales mínimos que había originado la medida cautelar. Asimismo, la efectiva integración de esos fondos fue verificada por la Gerencia de Inspección del organismo.
En ese contexto, el área técnica entendió que ya no subsistían las circunstancias que justificaron la imposición de la inhibición general de bienes y recomendó dejarla sin efecto. La resolución destaca además que la propia ley 20.091 prevé que estas medidas pueden ser levantadas cuando se comprueba que la aseguradora se encuentra nuevamente en condiciones normales de funcionamiento.
De esta manera, la SSN resolvió dejar sin efecto la restricción que pesaba sobre la compañía y facultó a la Gerencia de Asuntos Jurídicos para confeccionar y suscribir los oficios necesarios para materializar la medida, autorizando también a Cruz Suiza a realizar las diligencias correspondientes.
La decisión implica el cierre de un proceso que se extendió por apenas dos semanas y que tuvo como eje la necesidad de recomponer el nivel de capital exigido por la normativa. Con la regularización acreditada ante el organismo de control, la compañía recupera plenamente la disponibilidad sobre sus bienes e inversiones.









