La inteligencia artificial ocupa hoy un lugar central en las estrategias de transformación del mercado asegurador. Sin embargo, para muchas compañías, el problema ya no consiste en incorporar nuevas herramientas, sino en lograr que esas tecnologías funcionen sobre organizaciones que continúan operando con procesos fragmentados, datos dispersos y sistemas heredados.
Esa es la principal conclusión del informe “2026 State of P&C Insurance Technology”, elaborado por Federato, plataforma de software para seguros patrimoniales y de daños (P&C) desarrollada con inteligencia artificial nativa.
El estudio sostiene que la industria atraviesa una creciente “brecha de implementación” de la IA: mientras las inversiones en inteligencia artificial se aceleran, los resultados operativos avanzan mucho más lentamente porque la tecnología continúa superponiéndose sobre infraestructuras que nunca fueron diseñadas para trabajar de manera integrada.
La investigación cobra especial relevancia en un mercado que continúa expandiéndose. Según el informe, las primas mundiales de las aseguradoras patrimoniales alcanzan actualmente los 2,4 billones de dólares, aproximadamente el doble del volumen registrado hace dos décadas, lo que incrementa la presión sobre las aseguradoras para modernizar sus operaciones y gestionar mayores volúmenes de negocio con la misma eficiencia.
La fragmentación tiene un costo millonario
Uno de los conceptos centrales del estudio es el denominado “coordination tax” o “impuesto de coordinación”. Se trata del tiempo que los profesionales pierden diariamente buscando información, conciliando datos inconsistentes, copiando información entre aplicaciones, corrigiendo errores o esperando aprobaciones antes de poder tomar decisiones.
De acuerdo con la encuesta, cada empleado pierde en promedio cinco horas por semana realizando este tipo de tareas improductivas, lo que representa un costo estimado de 10.145 dólares por persona al año. En un equipo operativo de cien personas, esa ineficiencia supera el millón de dólares anuales; mientras que en organizaciones con quinientos empleados, el costo asciende a aproximadamente 5,1 millones de dólares por año.
El problema incluso se intensifica en las aseguradoras de mayor tamaño, donde los empleados dedican todavía más tiempo a corregir errores derivados de datos incompletos, volver a ingresar información y localizar el contexto necesario para cada decisión.
La suscripción concentra las mayores pérdidas
Federato identifica la suscripción como el área donde la fragmentación tecnológica genera el mayor impacto económico.
Cuando las solicitudes de cobertura, las reglas de apetito de riesgo, la información de cartera y los criterios de decisión se encuentran distribuidos en múltiples sistemas, los suscriptores terminan dedicando una parte creciente de su tiempo a evaluar riesgos que ni siquiera encajan con la estrategia comercial de la aseguradora.
Los datos muestran un deterioro respecto del año anterior. El esfuerzo desperdiciado promedio pasó del 26% al 31%, mientras que las propuestas de negocios fuera del apetito de riesgo aumentaron del 26% al 30%. Más preocupante aún resulta el crecimiento de los casos severos: las situaciones con altos niveles de trabajo improductivo más que se duplicaron, pasando del 19% al 42%, mientras que la denominada “deriva del apetito” aumentó del 18% al 39%.
Al mismo tiempo, los suscriptores deben trabajar con un promedio de 6,8 sistemas diferentes, frente a los 6,4 registrados un año antes, incrementando aún más la complejidad operativa.
Una brecha entre lo que ven los directivos y lo que viven los equipos
Otro de los hallazgos más llamativos del informe es la diferencia de percepción entre la alta dirección y quienes trabajan diariamente en las operaciones.
Mientras el 91% de los ejecutivos considera que dispone de una buena visibilidad sobre los indicadores clave del negocio, apenas el 27% de los suscriptores afirma contar con información en tiempo real suficiente para controlar el desempeño de la cartera durante el proceso de decisión.
Del mismo modo, el 93% de los líderes cree que las guías de suscripción se aplican de forma consistente, aunque el 88% de los profesionales reconoce que debe apartarse de ellas debido a datos incompletos o desactualizados.
Para Federato, esta brecha de percepción provoca una creciente desconexión entre la estrategia diseñada por la dirección y la ejecución cotidiana del negocio.
La IA avanza, pero todavía no transforma el negocio
La investigación muestra que la inteligencia artificial ya forma parte de muchas operaciones aseguradoras. El 70% de las organizaciones afirma haber superado las primeras etapas de adopción y utiliza IA para automatizar tareas o asistir decisiones. Sin embargo, únicamente el 23% dispone de sistemas plenamente integrados, mientras que apenas el 29% identifica una reducción significativa del trabajo manual como uno de los principales beneficios obtenidos.
Según el informe, esto ocurre porque la IA continúa funcionando como una capa adicional sobre procesos antiguos, en lugar de formar parte del propio flujo operativo.
Federato describe cinco niveles de madurez en inteligencia artificial. La mayoría de las aseguradoras todavía se ubica entre la automatización puntual de tareas y la asistencia a la toma de decisiones. Solo una minoría ha logrado integrar completamente la IA en los procesos centrales del negocio y avanzar hacia modelos de IA agéntica capaces de orquestar transacciones complejas de manera transversal.
El auge de la “IA en las sombras”
El informe también alerta sobre el crecimiento del denominado Shadow AI, es decir, la utilización de herramientas de inteligencia artificial no autorizadas por las organizaciones.
Nada menos que el 89% de los directivos reconoce que esta práctica es habitual dentro de sus empresas y el 36% de los empleados admite utilizar este tipo de herramientas con frecuencia.
Lejos de responder únicamente a una moda tecnológica, Federato sostiene que este fenómeno refleja la necesidad de los profesionales de encontrar soluciones rápidas frente a procesos excesivamente manuales y lentos.
No obstante, el uso de plataformas externas también incrementa los riesgos de privacidad, cumplimiento normativo y exposición de información sensible, especialmente en una industria tan regulada como la aseguradora.
Modernizar antes de seguir incorporando IA
El estudio concluye que el verdadero diferencial competitivo no dependerá únicamente de incorporar más inteligencia artificial, sino de integrarla profundamente en los procesos de negocio.
Las organizaciones que lograron una implementación amplia de la IA son 3,6 veces más propensas a disponer de visibilidad en tiempo real sobre sus carteras y a incorporar recomendaciones inteligentes directamente en el flujo de decisiones que aquellas donde la IA permanece aislada en aplicaciones puntuales.
En consecuencia, Federato advierte que la transformación tecnológica del seguro no puede limitarse a sumar nuevas herramientas sobre infraestructuras fragmentadas. El verdadero desafío consiste en rediseñar los procesos, integrar los sistemas y convertir la inteligencia artificial en parte del núcleo operativo de la organización.
Solo entonces, deduce el informe, la IA dejará de ser una promesa tecnológica para convertirse en una auténtica ventaja competitiva para las aseguradoras patrimoniales.









