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Ciberataques: la IA acelera las amenazas y abre nuevos frentes de riesgo para el seguro

El informe Cyber Watch H1 2026 de Howden Re advierte que los ataques cibernéticos están entrando en una nueva etapa, marcada por el uso creciente de inteligencia artificial, la expansión de las superficies de ataque y la aparición de nuevas exposiciones sistémicas. Para aseguradoras y reaseguradoras, el desafío ya no pasa solamente por medir la frecuencia de los incidentes, sino también por entender cómo pueden acumularse los riesgos a través de la nube, el software de código abierto, los terceros y la identidad digital.

El panorama de amenazas cibernéticas atraviesa una transformación en la que los avances tecnológicos y las tensiones geopolíticas comienzan a converger de manera cada vez más estrecha. Esa es una de las principales conclusiones del informe Cyber Watch correspondiente al primer semestre de 2026, elaborado por Howden Re, que analiza la evolución del riesgo entre enero y junio y pone el foco especialmente en aquellas exposiciones que pueden adquirir una dimensión sistémica y tener implicancias para el mercado asegurador y reasegurador.

El documento estructura su análisis alrededor de cuatro grandes ejes: inteligencia artificial, tendencias de extorsión, riesgo de concentración y campañas cibernéticas respaldadas por Estados. La combinación de estos factores plantea un escenario en el que la tecnología no solamente está modificando las herramientas disponibles para los atacantes y los defensores, sino también la naturaleza misma de las exposiciones que deben evaluar las compañías de seguros.

En ese contexto, Howden Re plantea una cuestión central para el seguro cibernético: la evolución del riesgo puede producirse más rápido que la capacidad tradicional de los modelos para capturar sus potenciales acumulaciones.

 

La IA entra en el mapa del riesgo cibernético

Uno de los principales focos del informe es la inteligencia artificial. Pero, lejos de analizarla únicamente como una herramienta utilizada por los ciberdelincuentes, Howden Re propone observarla desde tres perspectivas diferentes: como una fuente de riesgo de concentración, como una herramienta que puede ser utilizada tanto por atacantes como por defensores y como un factor que acelera la expansión de la superficie de ataque mediante el despliegue de nuevo código.

El avance de los modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) está teniendo, por ejemplo, un efecto concreto sobre la identificación de vulnerabilidades. Según el informe, su utilización ha contribuido a un aumento en la cantidad de nuevas vulnerabilidades detectadas. Sin embargo, existe un matiz importante: ese crecimiento en las vulnerabilidades identificadas todavía no se tradujo en un incremento equivalente de aquellas que se sabe que están siendo explotadas activamente.

La distinción resulta particularmente relevante desde la perspectiva aseguradora. Una mayor cantidad de vulnerabilidades descubiertas no implica automáticamente una mayor frecuencia de siniestros. El desafío está en determinar cuáles de esas vulnerabilidades pueden transformarse efectivamente en eventos asegurables, qué velocidad pueden adquirir los ataques y, sobre todo, si múltiples organizaciones pueden quedar expuestas simultáneamente ante una misma falla.

En otras palabras, el riesgo comienza a desplazarse desde una lógica centrada exclusivamente en el incidente individual hacia una preocupación por la acumulación y el potencial sistémico.

 

Más víctimas de extorsión, pero menos pagos

La extorsión continúa ocupando un lugar central dentro del escenario de amenazas. Durante el primer semestre del año, más de 4.500 organizaciones aparecieron en sitios de filtración de datos, según Howden Re. Un dato adicional difundido por la compañía señala que el 12,9% de esas entidades pudo ser vinculado con su Industry Exposure Database (IED), como aproximación al universo potencialmente asegurado.

Al mismo tiempo, el informe identifica una dinámica aparentemente contradictoria: aumentaron las víctimas publicadas en sitios de filtración mientras que los pagos de extorsión reportados continuaron disminuyendo.

Esto muestra que la evolución del ransomware y de los modelos de extorsión no puede analizarse únicamente a través de la variable del rescate. El robo y la exposición de información se consolidan como mecanismos de presión propios, incluso cuando la víctima decide no pagar.

El comportamiento tampoco fue homogéneo. Howden Re registró varios pagos de extorsión de elevado importe realizados por despachos de abogados, demostrando que determinados sectores y tipos de información siguen siendo especialmente atractivos para los atacantes.

 

La nube y el SaaS amplían la exposición

Otro cambio relevante identificado por Howden Re es el creciente interés de los ciberdelincuentes por los servicios en la nube y las integraciones de software como servicio (SaaS).

La cuestión adquiere especial relevancia para el mercado asegurador porque estas tecnologías introducen una dimensión de concentración que puede exceder ampliamente a una única organización asegurada. Una vulnerabilidad, una credencial comprometida o una falla en un proveedor tecnológico pueden convertirse en una puerta de entrada hacia múltiples empresas conectadas. Así, la transformación digital que durante los últimos años permitió a las compañías ganar eficiencia, escalar operaciones y reducir costos también está generando nuevas interdependencias tecnológicas.

Para aseguradoras y reaseguradoras, esto obliga a profundizar la mirada sobre las dependencias de terceros y las arquitecturas tecnológicas de los asegurados. Ya no alcanza con conocer los sistemas internos de una compañía: también resulta necesario comprender qué proveedores, plataformas, aplicaciones y servicios externos forman parte de su cadena tecnológica.

 

El nuevo riesgo de concentración está en la identidad digital

Uno de los aspectos más interesantes del informe es el análisis del riesgo de concentración vinculado con la identidad digital. Howden Re identifica nuevas vías hacia eventos cibernéticos sistémicos a partir de credenciales y otros elementos de identidad obtenidos mediante intrusiones en cadenas de suministro de software de código abierto y compromisos de terceros.

La identidad se convierte así en un punto crítico de la arquitectura de seguridad. Una credencial comprometida puede permitir el acceso a múltiples sistemas, servicios y organizaciones, especialmente cuando existen relaciones de confianza entre distintos proveedores y plataformas.

Desde el punto de vista del seguro cibernético, esto introduce una dificultad adicional: el evento que genera el siniestro puede originarse fuera de la organización asegurada y propagarse a través de las conexiones tecnológicas que mantiene con terceros. El riesgo de concentración deja entonces de estar asociado exclusivamente a una infraestructura física o a un proveedor específico y comienza a construirse también alrededor de componentes digitales compartidos.

 

Software de código abierto: eficiencia con una nueva exposición

El informe también pone el foco en el software de código abierto. Su utilización generalizada constituye uno de los pilares del ecosistema tecnológico actual, pero al mismo tiempo puede generar exposiciones compartidas entre una gran cantidad de organizaciones.

Una vulnerabilidad dentro de un componente utilizado transversalmente puede multiplicar el alcance potencial de un incidente. Si, además, existen mecanismos de acceso privilegiado, credenciales reutilizadas o conexiones con servicios críticos, la capacidad de propagación puede ser considerable.

Para el mercado asegurador, esto representa un desafío de modelización de acumulaciones: identificar qué tecnologías comunes utilizan distintos asegurados y determinar qué porcentaje de una cartera podría quedar expuesto ante un mismo evento. La cuestión resulta particularmente relevante para el reaseguro, donde la acumulación de exposiciones correlacionadas constituye uno de los principales factores a considerar frente a eventos de carácter sistémico.

 

De la ciberdelincuencia al escenario geopolítico

El cuarto eje analizado por Howden Re corresponde a las campañas cibernéticas respaldadas por Estados. El informe describe una creciente integración de las operaciones cibernéticas dentro de campañas militares más amplias, en un contexto internacional caracterizado por mayores tensiones geopolíticas. Este fenómeno introduce una dimensión adicional para el seguro cibernético: la frontera entre ciberdelincuencia, espionaje, sabotaje y operaciones vinculadas con conflictos estatales puede volverse cada vez más compleja.

Para aseguradoras y reaseguradoras, esto plantea interrogantes sobre atribución, cobertura y acumulación, especialmente cuando un ataque puede afectar simultáneamente a múltiples organizaciones, sectores o territorios. El riesgo geopolítico, por lo tanto, comienza a entrelazarse de manera más evidente con el riesgo cibernético, ampliando el espectro de escenarios que deben contemplarse en la evaluación de carteras.

 

El desafío para el seguro: anticipar la acumulación

Más allá de cada amenaza individual, el elemento que atraviesa el análisis de Howden Re es la posibilidad de que diferentes organizaciones queden expuestas a un mismo evento a través de tecnologías, proveedores, credenciales o infraestructuras compartidas.

Esta dimensión es especialmente importante para el mercado asegurador porque el crecimiento del seguro cibernético depende, en buena medida, de la capacidad de las compañías para comprender y cuantificar un riesgo que cambia con enorme velocidad.

La IA agrega una nueva capa a esta problemática. Puede ayudar a los defensores a detectar y responder más rápidamente, pero también puede proporcionar nuevas capacidades a los atacantes. Al mismo tiempo, el despliegue acelerado de código y nuevas herramientas basadas en IA puede ampliar la superficie tecnológica que debe ser protegida.

Howden Re advierte, precisamente, que el análisis de estas exposiciones deberá continuar durante el segundo semestre de 2026, con especial atención a los incidentes impulsados por herramientas de IA agéntica, capaces de ejecutar tareas de manera más autónoma.

 

Hacia una nueva generación de evaluación del riesgo cibernético

El Cyber Watch H1 2026 deja así una señal relevante para el mercado: el riesgo cibernético está evolucionando desde una sucesión de incidentes aislados hacia un ecosistema de exposiciones cada vez más interconectadas. La inteligencia artificial, la nube, el SaaS, el software de código abierto y la identidad digital ofrecen enormes oportunidades para las organizaciones, pero también generan dependencias compartidas que pueden amplificar el impacto de un ataque.

Para el seguro y el reaseguro, el desafío será avanzar desde una evaluación centrada principalmente en la seguridad individual de cada asegurado hacia una comprensión más profunda de las interconexiones tecnológicas que pueden convertir un incidente puntual en un evento de acumulación.

En ese escenario, la innovación no pasa únicamente por incorporar IA a las herramientas de suscripción, prevención o gestión de siniestros. También implica desarrollar nuevas capacidades para identificar correlaciones, mapear dependencias tecnológicas y anticipar escenarios sistémicos.

El mensaje de Howden Re resulta claro: los atacantes están entrando en una etapa habilitada por la IA, pero el verdadero desafío para el mercado asegurador será determinar cómo cambia la naturaleza del riesgo cuando las mismas tecnologías que aumentan la eficiencia y conectividad de la economía digital también pueden convertirse en puntos de concentración capaces de afectar simultáneamente a múltiples asegurados.