Por Hugues Bertin, CEO & Founder de Digital Insurance LatAm y Presidente de la Alianza Insurtech Panamericana (AIP).-
Lo que más me impresionó de Braven no fueron los números (que son brutales) sino la claridad con la que identificaron el problema. El mundo de los MGAs, el reaseguro y el specialty insurance sigue operando con correo, Excel y PDF. Para quienes no están familiarizados: un MGA (Managing General Agent) es un intermediario al que una aseguradora o reaseguradora le delega parte de su trabajo. Va más allá de un broker tradicional, porque además de distribuir seguros o reaseguros, puede recibir facultades para diseñar productos, cotizar, suscribir riesgos, emitir pólizas e incluso gestionar siniestros, según el acuerdo. Son jugadores clave en la cadena y, sin embargo, siguen atrapados en procesos manuales. Un suscriptor se sienta a copiar datos a mano de un formato que cada broker manda distinto. Se le va el día digitando, no decidiendo si el riesgo le sirve.
Carlos creció viendo ese mundo de cerca. Su papá tuvo un brokerage de reaseguros en Estados Unidos. Después de vender Macondo, volvió a mirar el negocio y se dio cuenta de que en 20 años el software no había cambiado. Con la llegada de la IA agéntica, el timing para construir era perfecto.
- USD 850 millones en primas procesadas.
- 139% de net dollar retention: los clientes gastan más cada mes sin que salgan a venderles.
- 17 clientes en 7 países.
- USD 6 millones levantados en funding (última ronda sobresuscrita con 6 term sheets).
- 2-3 semanas de go-live en Latinoamérica, más rápido que muchos clientes en Estados Unidos.
- 3 meses de lista de espera.
IA agéntica: trabajo completado, no asistido
Le pregunté a Carlos cómo la IA agéntica cambió todo y la respuesta fue reveladora. Antes, automatizar una sumisión significaba hacer un template por broker. OCR y reglas. El broker movía una columna y todo se rompía. Ahora el sistema no necesita el formato: lee lo que llegue, entiende que “TIV” y “valor asegurado” son lo mismo, detecta que falta un dato y lo busca o lo pregunta. Y no se queda en extraer datos: encadena el trabajo hasta dejar la cotización lista para firmar.
El humano siempre está en control. El agente hereda la autoridad delegada del MGA (qué ramos, qué límites, qué territorios) y si algo se sale de ahí, para y escala con el caso armado. Todo queda registrado: qué leyó, de dónde salió cada dato, qué asumió. Y nada se emite sin firma humana.
Un club exclusivo donde crecieron casi 100% orgánico
El mundo de los MGAs de reaseguro y specialty es un club donde todos se conocen y la reputación viaja más rápido que cualquier campaña. Carlos lo dice sin rodeos: el negocio de su papá le abrió las primeras reuniones, pero abrió reuniones, no cerró contratos. Nadie te firma por cariño.
La clave fue sentarse al lado de los suscriptores durante semanas a mirar cómo trabajan, sin llegar a explicarles cómo deberían hacer su trabajo. Llegaron a preguntar. De ahí fue todo boca a boca: el Responsable de Suscripción de un MGA le cuenta al de otro en una conferencia, y esa llamada vale más que cualquier cosa que puedan comprar. La lista de espera de tres meses no es una táctica: no van a onboardear más rápido de lo que pueden hacerlo bien.
Londres y la visión de mover capital hacia Latinoamérica
Londres es donde se toman las decisiones de capacidad para buena parte del mundo. Ahí alguien decide si vale la pena poner capacidad en catástrofe en Chile o en energía en Colombia. Y el problema hoy es claro: el capital global mira a Latinoamérica y no ve suficiente información para decidir. No es falta de apetito, es falta de data confiable.
Eso es justamente lo que Braven produce como subproducto de la operación diaria. Si un reasegurador ve el performance de un portafolio en Bogotá con la misma calidad con que lo ve en Texas, la conversación de capacidad cambia por completo. Hoy operan en Estados Unidos, Reino Unido, México, Puerto Rico, Panamá, Perú y Uruguay.
“Tu contexto es una ventaja, no algo de qué disculparse. Nosotros entendemos el reaseguro latinoamericano de una forma que un equipo en San Francisco no va a entender leyendo un reporte. No esperes permiso: nadie te avisa que ya estás listo para las grandes ligas” (Carlos Chávez, CEO de Braven).

Braven acaba de cerrar una ronda sobresuscrita de USD 4,6 millones con seis term sheets y abrió oficina en Londres. Y la verdad es que cuando un colombiano desde Silicon Valley conecta el capital de Lloyd’s con el riesgo de América Latina usando IA agéntica, el juego cambia para todos.









