Innovación

Weecover señala la arquitectura de microservicios como clave para el despliegue de la IA en el sector asegurador

Jordi Pagès, CEO y cofundador de Weecover.
Jordi Pagès, CEO de Weecover, advierte que el éxito de la Inteligencia Artificial no dependerá de los algoritmos, sino de resolver el problema de rigidez de la arquitectura técnica tradicional. La insurtech propone una transición progresiva y modular para que las soluciones en la nube convivan con el legacy, minimizando la costosa sustitución de los sistemas centrales.

La Inteligencia Artificial (IA) se ha consolidado como el gran motor de inversión en el sector asegurador. Según datos del Global InsurTech Report Q1 2026 de Gallagher Re, el 95,2% de los 1.630 millones de dólares invertidos en la industria durante el primer trimestre del año se destinó a empresas con foco en IA. Sin embargo, la industria se enfrenta ahora a una dura realidad: pasar de la fase de pruebas de concepto (POC) a un despliegue masivo y rentable está siendo el gran reto del mercado.

Ante este escenario, Jordi Pagès, CEO y cofundador de Weecover, señala que el obstáculo real ya no reside en el desarrollo o adquisición de la IA, sino en mejorar las rígidas estructuras operativas de las compañías.

“Muchas aseguradoras se focalizan en construir su futuro tecnológico a través de desarrollos internos y sobre sistemas legacy extremadamente complejos. El verdadero cuello de botella para la adopción de la IA ya no es la tecnología en sí misma, sino la arquitectura operativa que la sostiene”, afirma Pagès.

 

Coexistencia con el legacy: modernización gradual y sin riesgos

Para Weecover, la solución a este problema histórico no pasa por afrontar arriesgados y costosos proyectos de sustitución monolítica integral. Por el contrario, la tesis de Pagès aboga por complementar los sistemas heredados cooperando con soluciones core modulares y en la nube basadas en APIs y microservicios, lo que permite ir añadiendo nuevas capacidades de forma gradual y progresiva.

“En lugar de reemplazar todo el core de la noche a la mañana, las aseguradoras pueden adoptar arquitecturas que les permitan modernizarse progresivamente mientras continúan operando sus sistemas existentes”, explica el CEO de Weecover. “La IA, la automatización y la analítica avanzada dependen de una única cosa: la capacidad de acceder, procesar y compartir datos de manera eficiente a lo largo de todo el stack tecnológico. Sin eso, la innovación es inviable”.

Respaldando esta visión desde la perspectiva de la implementación técnica, Rafael Gallardo, CDO y cofundador de Weecover, aportó diversos ejemplos prácticos durante su reciente intervención en un foro de debate sectorial:

“Un core tradicional que funciona no tiene por qué apagarse. Gracias a la modularidad, podemos conectar un módulo específico en la nube para lanzar un nuevo producto o un piloto al mercado en cuestión de semanas para evaluar su viabilidad, todo ello mientras convive de forma nativa con el core de siempre”.

Asimismo, advirtió de las consecuencias comerciales si no se acomete este cambio:

“Si la IA tarda dos días en analizar el riesgo de un cliente porque el sistema legacy bloquea o fragmenta el dato, la competencia que opere en tiempo real se llevará la venta. La lentitud en la era de la IA expone a las compañías a una antiselección de riesgos muy peligrosa”.

 

El dato como base: del silo desconectado al middleware traductor

Otro de los puntos críticos señalados por Weecover es la fragmentación de la información en silos desconectados (como bases de datos e interfaces manuales aisladas), lo que impide crear la capa de datos robusta, consistente y en tiempo real que requiere la IA moderna.

Para solventar esta brecha tecnológica de manera inmediata, Weecover propone la implementación de una capa intermedia modular (middleware). Este componente tecnológico actúa como un traductor de alta conectividad, permitiendo que la IA interactúe con el legacy de forma ágil sin necesidad de alterar su código base.

 

Hacia un sector asegurador más humano

En última instancia, Jordi Pagès destaca que la agilidad arquitectónica ha dejado de ser un mero requerimiento de soporte técnico de back-office para convertirse en una prioridad estratégica de negocio de primer nivel.

“El próximo capítulo de la transformación de los seguros no se definirá solo por los algoritmos, sino por las capacidades operativas y arquitectónicas que permitan a esos algoritmos generar resultados de negocio medibles. Con el tiempo, la IA será accesible para todos; sin embargo, la excelencia operativa será mucho más difícil de replicar. Las aseguradoras que inviertan hoy en plataformas de distribución modernas y modulares serán las que definan el futuro del sector”, concluye el CEO de Weecover.

Además, desde la insurtech defienden que el fin último de esta evolución no es deshumanizar la industria, sino todo lo contrario. Al liberar a los profesionales de los procesos administrativos y farragosos gracias a la automatización, se permite que la distribución y la mediación se centren en lo que la tecnología no puede replicar: la empatía, el asesoramiento personalizado y la confianza con el cliente.