Mientras la IA transforma el mundo laboral, los pasantes de la Generación Z (los nacidos entre los años 1997 y 2012) se enfocan en su crecimiento profesional que consideran el factor más importante al momento de elegir un puesto permanente, por encima de la cultura de la organización, el equilibrio entre la vida laboral y personal, el sueldo y la posibilidad de mantenerse actualizados con las nuevas tecnologías, según una encuesta de KPMG Estados Unidos. Se entrevistaron a 906 pasantes de la firma de las áreas de Auditoría y Aseguramiento, Impuestos, Asesoría y Business Process Group (BPG), para obtener un mejor entendimiento de sus perspectivas sobre el desarrollo profesional, la adopción de la IA, las relaciones en el entorno laboral y las metas a largo plazo.
El 99% de los encuestados se identificaron como miembros de la Generación Z (nacidos entre 1997 y 2012), y una pequeña proporción (1%) dice pertenecer al grupo de Millennials (nacidos entre 1981 y 1996). Uno de los resultados señala que la Generación Z está protegiendo deliberadamente las habilidades humanas que la IA no puede desarrollar, empezando por el pensamiento crítico, y está adoptando activamente la IA en el ámbito del trabajo. En vez de utilizar la IA para tomar atajos, la usan para tareas más complejas. Consideran que el criterio profesional se construye a través de experiencias presenciales y la retroalimentación interpersonal, algo que ningún algoritmo puede replicar. Esta generación tiene una ambición clara: el 93% manifiesta cierto interés en alcanzar puestos directivos o ejecutivos. También cuenta con una visión muy definida sobre el papel que desempeñará la IA para lograr esos objetivos. Si bien el 94% estima que la IA automatizará o mejorará sus funciones en más del 20%, y el 88% considera que su generación tiene una ventaja competitiva en el uso de la IA, en general cree que el pensamiento crítico será la habilidad que diferenciará a los empleados junior durante los próximos 5 años.
“Lo esperable es que la generación que nació y creció en un entorno digital considere a la tecnología su principal ventaja. Sin embargo, nos están diciendo que el pensamiento crítico, el criterio y la comunicación serán los factores que los distinguirán”, afirmó Derek Thomas, Socio a cargo de Adquisición de Talentos Universitarios de KPMG Estados Unidos. “Para las organizaciones, el desafío no es simplemente enseñar a las personas a utilizar la IA. Se trata de generar oportunidades para que los empleados desarrollen las habilidades humanas, que son incluso más importantes en la era de la IA”, agregó.
“En Argentina observamos una tendencia similar: los profesionales más jóvenes valoran cada vez más los espacios que les permiten desarrollar pensamiento crítico, criterio profesional, capacidad de comunicación y aprendizaje continuo. Si bien la inteligencia artificial ya forma parte de su vida cotidiana y de su forma de trabajar, entienden que las habilidades humanas seguirán siendo un factor diferencial para crecer profesionalmente y asumir mayores responsabilidades dentro de las organizaciones. Además, buscan vincularse tempranamente con experiencias cercanas al cliente, y reconocen el valor que aporta comprender de primera mano sus necesidades y desafíos. Desde la perspectiva de una empresa como la nuestra, quienes logren combinar pensamiento crítico, capacidades vinculadas a la inteligencia artificial y una sólida orientación al cliente serán los profesionales que más se diferencien, tanto en el presente como en el futuro”, señaló Juan Manuel Martin, director de People de KPMG Argentina.
Las opiniones de los pasantes coinciden con los resultados de un estudio de campo sobre profesionales en los primeros años de carrera realizado por KPMG y la Universidad de Texas en Austin y publicado en Harvard Business Review. El estudio concluyó que el éxito profesional en la era de la IA no depende únicamente de contar con habilidades fundamentales, como el pensamiento crítico y el conocimiento técnico o del negocio. También depende del uso que las personas dan a esas capacidades para orientar, evaluar y colaborar eficazmente con la IA.









