Innovación

La brecha humana detrás de la IA: el desafío que redefine el futuro del trabajo en seguros

Imagen: Aon.

La inteligencia artificial avanza a gran velocidad dentro de las organizaciones, pero el desarrollo de las capacidades humanas necesarias para aprovecharla no está siguiendo el mismo ritmo. Esa es una de las principales conclusiones del informe “2026 Human Capital Trends Study”, publicado recientemente por Aon, que advierte sobre una creciente desconexión entre la inversión tecnológica y la preparación de las personas.

El estudio, basado en una encuesta realizada entre noviembre de 2025 y enero de 2026 a 2.361 miembros de directorios, altos ejecutivos y líderes de Recursos Humanos de 62 países del mundo, revela que las compañías están entrando en una nueva etapa: la IA ya no se encuentra en fase experimental, sino en plena ejecución operativa. Sin embargo, la madurez organizacional y cultural para acompañar esa transformación todavía presenta importantes limitaciones.

 

La IA avanza más rápido que la preparación de las personas

Uno de los hallazgos más contundentes del informe es que la implementación de inteligencia artificial se generalizó mucho más rápido que la preparación del capital humano.

Según el análisis de Aon, las organizaciones están desplegando soluciones de IA a gran escala, pero sin desarrollar con la misma intensidad:

  • Habilidades digitales y analíticas.
  • Estructuras organizacionales adaptadas.
  • Programas de capacitación.
  • Mecanismos de acompañamiento cultural.

La consecuencia es una brecha creciente entre el potencial tecnológico y la capacidad real de capturar valor de negocio.

“El éxito de la IA depende en última instancia de las personas, pero la mayoría de las organizaciones siguen invirtiendo principalmente en la tecnología. Esa desconexión es donde se pierde la oportunidad”, afirmó Byron Beebe, CEO de Capital Humano de Aon.

 

El 88% cree que las personas definirán el éxito de la IA

El informe expone con claridad esa paradoja: el 88% de las empresas considera que las personas serán el factor decisivo para el éxito de la IA, pero muchas menos están invirtiendo de manera consistente en estrategias vinculadas al talento humano.

Para Aon, este desajuste comienza a transformarse en un riesgo empresarial concreto, especialmente en industrias altamente intensivas en conocimiento y regulación, como el sector asegurador.

La automatización y la IA pueden acelerar procesos, mejorar productividad y optimizar decisiones, pero sin capacidades humanas adecuadas (como pensamiento crítico, adaptabilidad, alfabetización digital o liderazgo del cambio), el impacto termina siendo limitado.

 

La ventaja competitiva sigue siendo humana

Otro de los mensajes centrales del estudio es que las habilidades humanas continúan siendo el principal motor del éxito empresarial, incluso en plena era de la inteligencia artificial.

El informe sostiene que competencias como creatividad, colaboración, comunicación, empatía, liderazgo y capacidad de aprendizaje continuo serán esenciales para que la IA genere resultados sostenibles y escalables.

En este sentido, Aon remarca que la transformación no depende únicamente de adoptar tecnología, sino de construir culturas organizacionales capaces de integrar personas y sistemas inteligentes de manera efectiva.

 

La experiencia del empleado se convierte en prioridad estratégica

El estudio también identifica una creciente brecha entre las inversiones en personal y la experiencia real de los empleados.

A medida que aumentan los costos laborales y las organizaciones enfrentan procesos acelerados de transformación, las llamadas “propuestas de valor para el empleado” pasan a ocupar un rol estratégico.

Según Aon, las compañías que logren combinar datos más maduros, experiencias laborales más consistentes, desarrollo profesional, bienestar y oportunidades de capacitación tendrán mayores posibilidades de convertir la inversión en capital humano en resultados concretos de negocio.

 

Seguros: una industria atravesada por la reconversión del talento

Aunque el estudio tiene alcance global y multisectorial, muchas de sus conclusiones impactan directamente sobre la industria aseguradora.

El avance de la automatización, la analítica avanzada y la IA generativa está modificando funciones tradicionales dentro del seguro, desde la suscripción y la gestión de siniestros hasta la atención al cliente y la prevención del fraude.

En este escenario, las aseguradoras necesitan profesionales capaces de combinar:

  • Conocimiento técnico del negocio.
  • Competencias digitales.
  • Capacidad analítica.
  • Adaptación permanente al cambio.

La transformación ya no se limita a incorporar nuevas herramientas, sino a redefinir cómo trabajan las personas dentro de organizaciones cada vez más orientadas por datos e inteligencia artificial.

 

Del despliegue tecnológico a la preparación organizacional

El “Estudio de Tendencias en Capital Humano 2026” de Aon deja una conclusión clara: la próxima etapa de la transformación digital no estará determinada únicamente por la tecnología disponible, sino por la capacidad de las organizaciones para preparar a sus personas.

En otras palabras, el verdadero diferencial competitivo no será quién implemente primero la IA, sino quién logre integrarla mejor con su cultura, liderazgo y talento humano.

Para el sector asegurador (y para el mundo corporativo en general), el desafío ya no es tecnológico: es humano.