Innovación

Crece la adopción de IA: para el 22% de las organizaciones ya es parte de su trabajo diario

Las organizaciones están entrando en una fase pragmática de la IA donde el éxito ya no se define por la experimentación, sino por la eficacia con la que los líderes transforman la inversión en valor empresarial real. Así lo revela el último informe “Global AI Pulse: Q2 2026” de KPMG, basado en la opinión de más de 2.000 líderes empresariales de 20 países, pertenecientes a organizaciones con ingresos anuales superiores a los 50 millones de dólares estadounidenses.

La encuesta fue realizada entre el 28 de abril y el 25 de mayo y se entrevistaron a 2.145 directivos de alto nivel para ofrecer información actualizada sobre cómo las organizaciones están adoptando e invirtiendo en IA, sus prioridades estratégicas y los riesgos emergentes.

Si bien la IA sigue siendo una prioridad máxima, citada por el 79% de los líderes como un área clave de inversión (frente al 74% del trimestre anterior) y con un gasto que se mantiene estable en 188 millones de dólares (186 millones de dólares en el primer trimestre), se hace cada vez más importante que los líderes puedan medir y demostrar su valor, a medida que la economía de tokens* añade una nueva complejidad, impulsando mayor atención al control, la disciplina financiera y la responsabilidad del liderazgo.

Para Mauro Avendaño, Socio de Tecnología de KPMG Argentina, en las primeras etapas el liderazgo busca poner claridad en el propósito y adopción de IA, generando el impacto deseado en la organización. Rápidamente en cuanto se perciben los beneficios iniciales y se masifica el uso y las mejoras, es relevante la mirada exhaustiva y critica del esfuerzo necesario y el retorno de dicha inversión que, en muchos casos y según el liderazgo, se logra medir mejor en el corto, mediano o largo plazo”.

Mauro Avendaño, Socio de Tecnología de KPMG Argentina.

Por su parte, Steve Chase, Director Global de IA e Innovación Digital de KPMG, señaló: “Estamos observando una clara división entre las organizaciones con liderazgo responsable en la alta dirección y aquellas que carecen de él. Estas empresas están obteniendo resultados sustancialmente mejores en todos los ámbitos, como una mayor confianza, mayor generación de valor y un ROI consolidado”.

Y según Rob Fisher, Director Global de Asesoría de KPMG International, “la IA es ahora una prioridad tanto para la gestión financiera como para la tecnológica. El verdadero riesgo no reside en invertir en IA, sino en hacerlo sin tener visibilidad de los costos y sin comprender su economía. Las organizaciones que tienen visibilidad de costos y mantienen una supervisión rigurosa son las que transforman la inversión en IA en valor real y cuantificable”.

 

La IA crece a medida que los líderes priorizan a las personas para generar valor

La adopción de la IA se está acelerando, sobre todo en la fase de impulso que aumentó del 13% en el primer trimestre al 22% en el segundo, lo que representa el mayor cambio en la curva de madurez de la IA. Sin embargo, convertir ese impulso en beneficios cuantificables sigue concentrado en tan solo el 7% de los líderes que afirma haber establecido un retorno de la inversión (ROI), mientras que casi uno de cada cuatro (el 24%) se enfrenta a la presión de demostrar su valor a los inversores.

En respuesta, los líderes están cambiando su enfoque de la tecnología a las personas que la utilizan. A medida que las organizaciones avanzan de la experimentación a una implementación más amplia, están logrando progresos en la colaboración entre humanos e IA (71%, frente al 60% del primer trimestre) y optando por capacitar a su personal (48%). Al poner la IA directamente en manos de sus empleados, las organizaciones están mejor posicionadas para convertir la adopción en valor empresarial real.

 

Responsabilidad del liderazgo y mejores resultados

La clara atribución de responsabilidades se está convirtiendo en un factor diferenciador clave en los resultados de la IA. Sin embargo, en muchas organizaciones, esta atribución sigue sin estar clara. Solo el 24% de los líderes afirma que el CEO es responsable de los resultados empresariales impulsados por la IA, mientras que el 29% señala al resto del equipo directivo, lo que sugiere que la responsabilidad suele limitarse al “patrocinio” en lugar de adoptar una verdadera responsabilidad o rendición de cuentas.

Sin una clara atribución de responsabilidades, la toma de decisiones puede fragmentarse, lo que dificulta el seguimiento del impacto y la demostración del valor. Las organizaciones con una clara definición de la responsabilidad en la toma de decisiones basadas en IA, especialmente a nivel de CEO, obtienen mejores resultados y mayor valor que sus competidores. Estas empresas demuestran mayor confianza en su estrategia de IA (60% frente a 22%), generan un valor significativo (57% frente a 21%) y registran un ROI establecido (14 % frente a 4 %).

 

El valor de la IA comienza con la visibilidad de los costos

A medida que aumenta la adopción de la IA y se incrementan los modelos basados en su uso, la visibilidad de los costos se vuelve más compleja y crucial para generar valor. Sin embargo, muchas organizaciones aún carecen de una visión clara de cómo se acumulan los gastos. Casi una cuarta parte de los líderes (23%) tienen dificultades con los costos basados en el uso, y el 42% solo tiene visibilidad parcial del gasto en IA. Esto se ve agravado por las dificultades para comprender las estructuras de costos de la IA (incluidos los tokens), un problema mencionado por el 33% de los líderes, lo que dificulta predecir, gestionar y optimizar el gasto.

Por otra parte, gestionar la economía de los tokens se ha convertido en una disciplina de gestión fundamental. Para manejar mejor los costos de la IA, las organizaciones están implementando controles de gobernanza como monitoreo y controles de gastos. Más de la mitad de los líderes mundiales informan que realizan un seguimiento de los costos de la IA con paneles (53%) e incorporar revisiones de costos como parte de los procesos de aprobación de IA (54%), lo que permite un mayor control y toma de decisiones. Como resultado, estas organizaciones tienen una probabilidad cinco veces mayor de reportar un ROI (15% frente a 3%). Estos hallazgos destacan que la IA ya no es solo una capacidad técnica, es un modelo prioritario de costos, márgenes y operación.