El auto no siempre es la opción elegida para viajar. En trayectos cortos, muchas familias prefieren el micro para llegar a destino y después recorrer a pie, ya sea para no manejar durante sus vacaciones o simplemente porque resulta más conveniente a nivel económico, ya que se ahorra en nafta, peajes y estacionamiento.
El problema es que, en estas ocasiones, no siempre se toman los recaudos necesarios para resguardarlo y el pensamiento de “son solo unos pocos días” hace que se baje la guardia. Un nuevo fin de semana largo también es, lamentablemente, una nueva oportunidad para que los ladrones se aprovechen de quienes viajan dejando su auto atrás, en su hogar.
“Dejar el auto en la calle por tres días puede no parecer riesgoso, pero es justamente en esos días sin movimiento en los que los ladrones asumen que no habrá nadie por un tiempo y cometen los delitos. Además del disgusto que genera en las vacaciones, cuanto más tiempo pasa desde el robo de un auto, más difícil es encontrar a los responsables”, aseguró Daniela Medina, Gerente de Seguridad y Emergencias de Ituran Argentina.
Es por eso que, desde Ituran, comparten algunas recomendaciones y hábitos simples para reducir las probabilidades de un robo:
- Resguardar el vehículo en un garage. Aunque sean pocos días, guardarlo en un garage de confianza reduce ampliamente el riesgo. Si no se cuenta con un espacio propio, vale la pena averiguar por día/hora en la zona. El costo suele ser bajo comparado con el del robo, y muchos ofrecen tarifas especiales por estadías más extensas.
- No dejar objetos de valor a la vista. Carteras, mochilas y cargadores pueden funcionar como un llamador para forzar la puerta, aunque el objetivo final sea el auto en sí. Lo ideal es despejar por completo el interior, incluyendo objetos que sobresalgan por la guantera y el baúl si es visible desde afuera.
- Evitar estacionar en zonas oscuras o sin luz, y verificar que haya cámaras de seguridad cerca. Las calles iluminadas y con flujo de gente o tránsito, sumado a las cámaras de seguridad urbanas, desalientan a aquellos que buscan actuar sin ser vistos.
- Avisar a un vecino de confianza o al encargado del edificio sobre la ausencia, para que puedan alertar ante movimientos extraños alrededor del vehículo. Contar con alguien que no se vaya de la zona y pueda chequear periódicamente el auto puede hacer la diferencia.
- Contar con un servicio de localización y recupero vehicular. Este tipo de herramientas permite actuar rápidamente ante una eventualidad, con seguimiento en tiempo real y alertas automáticas ante maniobras inusuales, incluso sin necesidad de que el usuario esté pendiente del auto durante todo el viaje.
Si las vacaciones son cortas, lo último que uno quiere es sumar preocupaciones al itinerario. Por eso, lo mejor es no pensar que a uno “no le va a pasar”, ya que todos somos un blanco posible, y tomar los recaudos necesarios para disfrutar de una escapada tranquila.









