Innovación

La IA acelera el riesgo cibernético y desafía la capacidad de respuesta del mercado asegurador

Imagen de portada del último Global Insurance Market Report (GIMAR) de la IAIS.
La actualización de mitad de año del Global Insurance Market Report (GIMAR) 2026, elaborada por la Asociación Internacional de Supervisores de Seguros (IAIS), advierte que la inteligencia artificial está modificando la naturaleza del riesgo cibernético a un ritmo que supera la capacidad del sector para modelarlo, tarificarlo y cubrirlo.

La inteligencia artificial ya no representa únicamente una oportunidad para transformar el negocio asegurador. También se está convirtiendo en uno de los principales factores que redefinen el riesgo cibernético a escala global. Así lo advierte la Asociación Internacional de Supervisores de Seguros (IAIS) en la actualización de julio de 2026 de su Global Insurance Market Report (GIMAR), donde sitúa el impacto de los avances en IA sobre la ciberresiliencia entre los tres grandes ejes de análisis del ejercicio global de monitorización del sector para este año.

El organismo sostiene que el desafío ya no reside únicamente en el crecimiento de las amenazas digitales, sino en una asimetría cada vez más marcada entre la velocidad con la que evolucionan los riesgos y la capacidad de las aseguradoras para comprenderlos, cuantificarlos y gestionarlos. Mientras las herramientas basadas en inteligencia artificial aceleran la identificación de vulnerabilidades y la ejecución de ataques, los procesos tradicionales del seguro (recopilación de datos, modelización actuarial, desarrollo de coberturas y adaptación regulatoria) continúan operando en horizontes temporales considerablemente más largos.

 

Una doble exposición para las aseguradoras

El informe pone el foco en una característica que distingue al riesgo cibernético de otras amenazas: las aseguradoras se encuentran expuestas desde dos frentes simultáneamente.

Por un lado, actúan como suscriptoras del riesgo, ofreciendo coberturas frente a incidentes cibernéticos que afectan a empresas y organizaciones. Pero, al mismo tiempo, son también potenciales víctimas de esos mismos ataques, ya que dependen de complejas infraestructuras digitales para operar.

Esta doble condición introduce una complejidad adicional en la gestión del riesgo. Un único ciberataque de gran escala podría afectar simultáneamente tanto a la cartera asegurada como a la capacidad operativa de la propia entidad, generando un escenario de acumulación de pérdidas difícil de anticipar y modelizar.

Para la IAIS, este fenómeno obliga a replantear las estrategias tradicionales de resiliencia operativa y de gestión del riesgo sistémico dentro del mercado asegurador.

 

La velocidad pasa a ser el principal desafío

Uno de los mensajes centrales del último GIMAR es que la velocidad se ha convertido en el factor diferencial del nuevo escenario de riesgo.

Los denominados modelos de IA de frontera permiten automatizar tareas de reconocimiento de vulnerabilidades, generar código malicioso con mayor rapidez y sofisticación e incluso adaptar ataques prácticamente en tiempo real. Frente a ello, las metodologías tradicionales utilizadas por la industria aseguradora necesitan ciclos mucho más extensos para incorporar nueva información, recalibrar modelos de riesgo o rediseñar productos.

Esa diferencia temporal crea una brecha que, según la IAIS, amenaza con erosionar la capacidad del sector para ofrecer coberturas adecuadas frente a un riesgo que cambia más rápido de lo que puede medirse.

 

La respuesta también deberá apoyarse en inteligencia artificial

El organismo internacional considera que la solución no pasa únicamente por fortalecer los procesos tradicionales de suscripción.

El informe propone reforzar la higiene cibernética, acelerar el parcheo de vulnerabilidades tecnológicas y, especialmente, incorporar capacidades de inteligencia artificial defensiva dentro de las propias aseguradoras.

En otras palabras, las compañías deberán utilizar la misma tecnología que hoy está potenciando las amenazas para mejorar su capacidad de detección, prevención y respuesta frente a incidentes, fortaleciendo así su propia resiliencia operativa.

 

Un riesgo cada vez más ligado al escenario geopolítico

La IAIS también vincula el crecimiento del riesgo cibernético con el contexto geopolítico internacional. El informe señala que los ataques patrocinados o vinculados a Estados, las operaciones encubiertas y los regímenes de sanciones internacionales dificultan cada vez más la aplicación práctica de las tradicionales exclusiones de guerra incorporadas en muchas pólizas.

Esta situación incrementa la incertidumbre jurídica respecto de qué eventos deben considerarse asegurables y cuáles quedan excluidos, especialmente cuando resulta complejo atribuir con precisión el origen de un ataque cibernético.

 

Un mercado que todavía resulta pequeño frente al tamaño del riesgo

Aunque la IAIS reconoce que el mercado ha avanzado en la reducción del denominado riesgo cibernético no explícito, impulsando el desarrollo de pólizas específicas de ciberseguro en lugar de mantener exposiciones dispersas en otros ramos, también advierte que el segmento continúa siendo relativamente reducido en comparación con la magnitud de las amenazas emergentes.

En consecuencia, los supervisores internacionales consideran prioritario seguir analizando cómo la evolución de la inteligencia artificial puede modificar tanto la resiliencia operativa de las aseguradoras como la capacidad del mercado para absorber futuras pérdidas derivadas de eventos cibernéticos.

 

Supervisión para un riesgo que evoluciona más rápido que nunca

Más allá de la ciberseguridad, la actualización de mitad de año del GIMAR muestra que el sector asegurador mantiene, en términos agregados, posiciones sólidas de solvencia, liquidez y rentabilidad. Sin embargo, los supervisores identificaron tres temas prioritarios para el ejercicio global de monitorización 2026: los riesgos macroeconómicos sobre las aseguradoras de Vida, la transmisión de los riesgos geopolíticos en los seguros Generales y el impacto de los avances de la inteligencia artificial sobre la ciberresiliencia.

En ese contexto, el mensaje de la IAIS es claro: la resiliencia futura del mercado asegurador dependerá no solo de su capacidad para asegurar los nuevos riesgos digitales, sino también de la rapidez con la que logre incorporar nuevas tecnologías, fortalecer su infraestructura y adaptar sus modelos de supervisión a un entorno donde la inteligencia artificial acelera tanto la innovación como las amenazas.