La transformación del sector asegurador ya no se limita a la tecnología: el verdadero desafío está en el talento. En un contexto marcado por la automatización, el cambio climático y la evolución de las expectativas laborales, las aseguradoras enfrentan la necesidad de rediseñar su capital humano. Así lo plantea un reciente análisis de Aon, que identifica tres roles fundamentales para conformar la fuerza laboral de próxima generación en seguros.
El informe subraya que el sector atraviesa un punto de inflexión: el 97% de las aseguradoras está acelerando la automatización, mientras que el 43% de las tareas actuales se automatizaría para 2030. En este escenario, la clave no está solo en incorporar tecnología, sino en desarrollar perfiles capaces de integrarla, interpretarla y potenciar su impacto en el negocio.
Los tres roles
1. Gurús del seguro reinventados: del expertise técnico a las capacidades híbridas
Históricamente, los profesionales técnicos (suscriptores, actuarios, gestores de siniestros o corredores) han sido la base del sector asegurador. Sin embargo, su rol está evolucionando rápidamente.
Hoy, estos perfiles deben complementar su conocimiento tradicional con competencias digitales, analítica avanzada y capacidad de trabajo en entornos colaborativos e interdisciplinarios. La inteligencia artificial, la automatización y el uso intensivo de datos están transformando procesos clave como la suscripción o la gestión de siniestros, que pasan de modelos aislados a dinámicas integradas y basadas en datos.
El análisis de Aon muestra que las compañías están rediseñando los puestos de trabajo en torno a tareas específicas, más que a funciones rígidas, lo que impulsa la necesidad de formación continua. En este nuevo contexto, surgen perfiles híbridos como:
- Suscriptores con conocimientos en criterios ESG.
- Actuarios especializados en modelización climática.
- Expertos en siniestros con foco en ciberriesgo.
La capacidad de aprender, adaptarse y trabajar con tecnología se vuelve tan relevante como la experiencia técnica tradicional.
2. Futuristas de la industria: traducir los riesgos emergentes en oportunidades
El segundo rol clave identificado por Aon es el de los “futuristas” del sector: profesionales encargados de anticipar y traducir los riesgos emergentes en estrategias de negocio.
En un entorno donde convergen factores como el cambio climático, las ciberamenazas, la geopolítica o la transformación de la movilidad, las aseguradoras necesitan talento capaz de interpretar tendencias globales y convertirlas en soluciones concretas.
Estos perfiles suelen ser multidisciplinarios, combinando conocimientos en áreas como sostenibilidad, ciencia de datos o tecnología con experiencia en seguros. Su valor radica en su capacidad para:
- Conectar distintas disciplinas.
- Cuestionar modelos tradicionales.
- Orientar la innovación de productos y servicios.
El informe destaca que estos “traductores del riesgo” deben trabajar en estrecha colaboración con los expertos técnicos del sector, integrando visión de futuro con conocimiento práctico para construir respuestas efectivas ante escenarios complejos.
3. Orquestadores del cambio: impulsar la transformación organizacional
El tercer rol central es el de los “orquestadores del cambio”: responsables de facilitar la transformación dentro de las empresas.
Estos perfiles, que incluyen líderes de transformación, estrategas de Recursos Humanos y responsables de preparación empresarial, cumplen una función crítica: alinear personas, procesos y tecnología para que la adopción de nuevas herramientas y modelos de trabajo sea efectiva.
Entre sus principales responsabilidades se encuentran:
- Eliminar barreras organizacionales.
- Fomentar la colaboración entre equipos.
- Impulsar la alfabetización digital y en inteligencia artificial.
- Liderar la comunicación interna en procesos de cambio.
Además, juegan un papel clave en la implementación de programas de capacitación, rotación de talento y trabajo basado en proyectos, que se están convirtiendo en estándar en la industria. Su objetivo es garantizar que toda la empresa, y no solo áreas específicas, desarrolle las habilidades necesarias para el futuro.
Hacia un nuevo modelo de talento en seguros
El análisis de Aon concluye que la construcción de la fuerza laboral del futuro requiere una combinación de talento nuevo y existente, así como la capacidad de desarrollar habilidades transferibles dentro de la compañía.
Entre los factores críticos se destacan:
- El dominio de tecnologías digitales y de inteligencia artificial.
- La adaptabilidad frente a entornos cambiantes.
- La incorporación de pensamiento diverso para abordar riesgos complejos.
En este contexto, la contratación tradicional ya no es suficiente. Las aseguradoras deben avanzar hacia modelos de talento más dinámicos, capaces de anticipar el cambio, acelerar el desarrollo de capacidades y sostener la resiliencia a largo plazo.
La conclusión es clara: en un sector donde la tecnología avanza a gran velocidad, la verdadera ventaja competitiva estará en las personas. Y, más específicamente, en la capacidad de las compañías para construir equipos que combinen experiencia técnica, visión de futuro y capacidad de transformación.








