Por Nicolás Rennis, Head of Operations & Development de bdt global.-
En las últimas semanas, el mercado volvió a poner el foco en la inteligencia artificial aplicada a la modernización de código heredado. La pregunta apareció casi de inmediato: ¿estamos frente al fin de los sistemas legacy?
En la industria aseguradora, la respuesta requiere más matices.
Más que una desaparición inmediata, lo que estamos viendo es un cambio en la ecuación que rodea a estos sistemas.
Durante décadas, comprender plataformas desarrolladas hace 30 o 40 años fue costoso en términos de tiempo, riesgo y dependencia de conocimiento especializado. Cuando entender es complejo y caro, mantener suele parecer más razonable que transformar.
Ese equilibrio marcó el ritmo de la modernización en muchas aseguradoras.
Hoy, la IA empieza a modificar esa dinámica.
No necesariamente porque elimine el core, sino porque reduce el costo de comprenderlo. Y cuando esa barrera disminuye, la modernización deja de ser un proyecto excepcional para convertirse en una opción estratégica concreta.
Lo que cambia en la discusión
En nuestras conversaciones con líderes tecnológicos del sector, la conversación ya no gira en torno a “reemplazar todo” ni a sostener el statu quo.
En seguros, el core sigue siendo crítico: soporta operación, regulación y continuidad del negocio. El desafío no es su existencia, sino su capacidad de acompañar un entorno que exige mayor agilidad.
La IA puede acelerar el análisis de dependencias, la documentación y la evaluación de riesgos asociados a la modernización. En algunos casos, eso habilitará reemplazos más rápidos; en otros, arquitecturas híbridas más eficientes.
Lo relevante es que amplía el margen de decisión.
Del mantenimiento a la evolución
Durante años, gran parte del valor tecnológico estuvo asociado al mantenimiento de sistemas complejos. Hoy el diferencial empieza a desplazarse hacia la capacidad de evolucionarlos con criterio.
La ventaja ya no está solo en sostener lo existente, sino en combinar:
- Conocimiento profundo del negocio asegurador.
- Integración inteligente con nuevas capacidades.
- Entendimiento regulatorio.
- Uso estratégico de IA aplicada a casos reales.
La modernización no será uniforme. Cada aseguradora definirá su camino según su contexto, su arquitectura y su estrategia.
Lo que sí cambia es el escenario: comprender ya no es tan prohibitivo como antes.
Una tendencia estructural
Este movimiento no es aislado.
El informe “The State of AI: Global Survey” de McKinsey muestra que la IA comienza a impactar procesos centrales de tecnología, desplazando el foco desde la eficiencia operativa hacia la creación de valor estratégico.
En la misma línea, Deloitte, en “State of AI in the Enterprise”, señala que las organizaciones que capturan mayor valor son aquellas que integran la IA en su arquitectura y en sus decisiones de negocio.
Para el sector asegurador, esto implica que la IA puede ser un acelerador relevante, siempre que esté alineada con una estrategia de modernización coherente.
Dónde se juega la ventaja competitiva
La discusión no es únicamente si el legacy desaparecerá. La pregunta más relevante es otra: ¿Estamos preparados para evolucionar con mayor velocidad y tomar mejores decisiones?
Cuando comprender deja de ser la principal barrera, lo que marca la diferencia no es la tecnología en sí misma. Es la capacidad de transformar con visión, criterio y ejecución sostenida.
El legacy seguirá formando parte del ecosistema asegurador. La ventaja competitiva estará en cómo cada organización decida hacerlo evolucionar.









