Innovación

Infraestructura IT: por qué las empresas avanzan hacia modelos tecnológicos más flexibles

La inteligencia artificial y el crecimiento de los datos impulsan nuevas formas de gestionar la infraestructura IT, con modelos más flexibles y escalables que buscan optimizar las inversiones y simplificar la operación tecnológica.

La aceleración de la Inteligencia Artificial (IA), el crecimiento de los datos y la evolución de las formas de trabajo están modificando las necesidades de infraestructura de las organizaciones. En este escenario, modernizar los sistemas de IT (tecnologías de la información) ya no consiste solamente en renovar equipos o ampliar la capacidad instalada: también implica revisar cómo se accede a la tecnología, cómo se administra y de qué manera puede acompañar los objetivos del negocio.

Según la última previsión de Gartner (octubre 2026), el gasto mundial en IT alcanzaría los US$ 7,35 billones en 2027, lo que representa un incremento del 15% respecto de 2026. La consultora identifica las inversiones en infraestructura para inteligencia artificial, servicios en la nube y software avanzado entre los principales motores de esta expansión.

El escenario plantea un desafío para las empresas: contar con recursos capaces de responder a nuevas demandas sin que cada cambio implique necesariamente una nueva inversión de gran escala o una mayor complejidad operativa. A esto se suma la presión sobre los costos de equipamiento y componentes tecnológicos, que obliga a revisar no solo qué infraestructura incorporar, sino también cómo financiarla, administrarla y mantenerla actualizada.

 

De la adquisición de tecnología a los modelos como servicio

Una de las tendencias que responde a esta necesidad es IT as a Service (ITaaS), un modelo que permite acceder a capacidades y servicios tecnológicos según los requerimientos de cada organización. En lugar de concentrar la gestión en la compra de activos y su mantenimiento durante todo el ciclo de vida, las empresas pueden recurrir a esquemas que integran equipamiento, soporte, actualizaciones y administración.

Entre estas alternativas se encuentra Device as a Service (DaaS), que combina dispositivos con servicios de gestión durante su ciclo de vida. Otros modelos permiten acceder a infraestructura y almacenamiento de manera flexible, en función de los requerimientos de cada negocio.

El mercado del almacenamiento empresarial también refleja los cambios que atraviesa el sector. Según IDC, el mercado mundial de sistemas externos de almacenamiento para empresas alcanzó los US$ 10.300 millones en el segundo trimestre de 2026, un crecimiento interanual del 33,7%, de acuerdo con su actualización de octubre. La consultora advierte el aumento de los precios de los componentes, junto con la renovación de sistemas existentes y las demandas asociadas con la inteligencia artificial, está impulsando las inversiones en este segmento.

La escalabilidad es uno de los principales atributos de estos esquemas. La incorporación de nuevos usuarios, el desarrollo de proyectos o el aumento de los volúmenes de información pueden exigir cambios en la capacidad instalada. Los modelos como servicio permiten ajustar los recursos disponibles sin tener que iniciar necesariamente un nuevo proceso de adquisición e implementación ante cada requerimiento.

Para las empresas, esta alternativa también puede facilitar la planificación presupuestaria, aunque su conveniencia depende de las condiciones de contratación, los niveles de servicio y las particularidades de cada organización.

 

Menos tareas operativas, más foco en el negocio

Este cambio de enfoque también alcanza el trabajo de las áreas de TI. Cuando una parte significativa de sus recursos se destina a tareas operativas, como administrar dispositivos, coordinar actualizaciones y resolver requerimientos cotidianos, disminuye el tiempo disponible para iniciativas vinculadas con la innovación, la automatización, la seguridad y otros proyectos de mayor valor para el negocio.

Los servicios gestionados pueden contribuir a simplificar esa operación y trasladar parte de estas responsabilidades a especialistas externos, manteniendo la visibilidad y el control que necesita cada organización.

En el mercado argentino, donde las decisiones de inversión en IT también están condicionadas por las necesidades de planificación presupuestaria, la posibilidad de adaptar recursos y servicios a la evolución de cada negocio adquiere especial relevancia.

“Modernizar la infraestructura tecnológica no significa solamente incorporar nuevos equipos, sino evaluar cómo acompañar las necesidades actuales y futuras del negocio. El desafío es evitar que la tecnología se convierta en una estructura rígida que limite el crecimiento. Los modelos como servicio ofrecen una alternativa para equilibrar capacidad, costos y gestión, al tiempo que permiten a los equipos de TI concentrarse en iniciativas de mayor valor para la organización”, señala Rodrigo López, Senior Sales Manager de Ricoh Argentina.

Rodrigo López, Senior Sales Manager de Ricoh Argentina.

La modernización de la infraestructura digital, por lo tanto, no depende exclusivamente de incorporar más recursos, sino de contar con sistemas y modelos de gestión capaces de adaptarse a las prioridades y al ritmo de cada empresa.