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El teletrabajo como producto de las pandemias

Maximiliano Galante  Maximiliano Galante, Country Manager de NeoSecure Argentina.-

En medio de la crisis sanitaria mundial, surgen oportunidades para un nuevo modo de producir y trabajar. En el caso de empresas del rubro tecnología, particularmente aquellas que tienen sus raíces en Europa o Estados Unidos, brindan la posibilidad de realizar trabajo remoto desde hace más de una década, y la Argentina ya tuvo una experiencia previa en 2009, con la gripe H1N1. En este contexto, Maximiliano Galante Country Manager Argentina de NeoSecure Argentina advirtió que: “así como el teletrabajo abre un mundo nuevo de posibilidades laborales y el desarrollo de una nueva vida digital, no va a faltar oportunidad para que los ciberdelincuentes encuentren la forma de acceder a nuestros  datos, a través del phishing, apelando a la demanda de información y la circulación de Fake News”.

Para el especialista, esta profundización de la vida digital como producto de la pandemia, tiene una doble implicancia, por un lado “para las compañías además de necesitar dispositivos móviles como notebooks o computadoras portátiles, los trabajadores deben tener garantizada la seguridad informática porque se van a conectar a redes hogareñas que, claramente, tienen muchos menos controles” obligándolas a acelerar los procesos de adopción de tecnología para profundizar el desarrollo del teletrabajo. Asimismo, deben garantizar el acceso y la disponibilidad de los productos para los clientes: “si pensamos en momentos especiales del año como el Black Friday, el Travel Sale, o eventos de consumo masivo como el día de la madre, del padre o del niño, las plataformas han logrado la capacidad de prestar servicio y abastecer a muchos usuarios en un breve lapso de tiempo. Sin embargo, ante el aislamiento preventivo que reclama sanidad para evitar que el virus se expanda, presentan problemas para cargar, las páginas están caídas y no pueden dar respuesta a las demandas de los clientes”, asegura el referente de NeoSecure. Y agrega: “por un lado, este momento que atravesamos marca un camino, nos recuerda lo fundamental de tener a mano los planes de contingencia, los mecanismos adecuados para que las compañías puedan seguir ofreciendo sus productos a través de portales y webs, para reaccionar rápidamente ante un incremento exponencial de la demanda. Por otro lado, las empresas deben contemplar su estructura tecnológica para permitirle a sus empleados trabajar en forma remota, en el marco de los procedimientos de la compañía”.

En línea con los cambios de las empresas “es importante tener en cuenta que hay muchas herramientas disponibles para realizar videoconferencias remotas, que no sólo sirven para tener audio y video, sino también pizarrones, chats y  que permiten colaborar en conjunto sobre un documento sin la necesidad de estar todos físicamente en un mismo lugar para trabajar en forma segura. Hay herramientas gratuitas y pagas que permiten el trabajo en forma sencilla, asegura Galante. Esto se utiliza hoy en día para reuniones con participantes que están en distintas partes del mundo. 

Si bien el teletrabajo no puede ser aplicado a todas las cadenas productivas, en algunos casos se requiere personal en sitio, el acceso remoto a las instalaciones tecnológicas es tan importantes como el acceso físico a nuestras oficinas, en este sentido, el especialista considera que: “debemos saber quién es y cómo accede, y que quien accede sea quien dice ser, poder hacer un recorrido de lo que está haciendo, acceder a los horarios en los que se conecta, determinar si pertenece a algún grupo con ciertos privilegios de acceso. Pero, ante todo, tener una política de acceso remoto firme, clara, documentada formalmente y compartida por todos, donde sepan qué se debe y qué no se debe hacer”. 

Medidas de seguridad para el teletrabajo:

– Si las herramientas son provistas por la compañía, estas deben ser de dominio corporativo, con actualización periódica y sistemas operativos originales actualizados.

– Tener accesos controlados a través de un portal.

– Contar con usuario y contraseña que valide la identidad del empleado con doble factor de autenticación. Esto puede ser realizado con un Token o un SMS con un password que permite doblemente asegurarnos que la persona que se está logueando es quien dice ser.

– Para el acceso remoto, otra buena práctica es contar con políticas de contraseñas robustas, no acceder con usuarios genéricos y limitar el radio de acción a lo imprescindible, temas que ayudan a elevar la vara en materia de seguridad, y que podamos operar lo más seguros posibles.  

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