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El seguro retiro para una jubilación feliz

Alejandro Pisano Por Alejandro Pisano, Consultor en Seguros.-

La jubilación es una etapa de nuestra vida a la que todos aspiramos llegar y cuyas ventajas o inconvenientes desconocemos hasta que llegamos a ella. ¿Cómo viviremos nuestra vida una vez que la alcancemos?
La realidad es que no lo sabemos, pero podemos planificar financieramente cómo nos gustaría llegar a ese momento.

La jubilación es decir adiós a la tensión y hola a la pensión, pero claramente difícil si creemos que viviremos sólo de la jubilación estatal, para eso debemos pensar en el mejor complemento que tenemos para ofrecer cómo productores asesores que es un seguro de retiro.

Saber cómo afrontaremos la jubilación es algo que necesitamos planear con el tiempo suficiente.
Vivir plenamente la jubilación puede ser uno de los mayores placeres que podamos llegar a disfrutar, pero debemos saber cómo armar nuestro retiro.

Somos seres racionales, y en la teoría, todos sabemos en el fondo que es bueno ahorrar, que vale la pena hacerlo, y que es una buena elección, pero en la práctica sabemos que no es así, que los ahorros que tenemos son para arreglos en la casa, unas vacaciones, cambiar el auto, por ejemplo. Todo de corto plazo y la pandemia puso en evidencia que con esos ahorros no se podía vivir todo un año en los casos de las personas que lamentablemente se quedaron sin trabajo o tuvieron una disminución importante en sus ingresos.

Por lo expuesto el ahorro no es la base de la fortuna, entonces si en el corto plazo puede no alcanzar ¿cómo vamos a ahorrar en el largo para mis proyectos futuros o mi jubilación?

Claro está que cuando nos damos cuenta de esto decimos “el mes próximo comienzo a ahorrar” sin embargo sabemos que siempre hay algo que nos hace posponer esa decisión y cada mes que no lo hacemos estamos disminuyendo la posibilidad de hacer crecer nuestros ahorros.

Es muy común pensar que “seré el mejor en mi trabajo o emprendimiento y muy exitoso, que no tendré que preocuparme por mi futuro”. Pero…. no siempre es así, no todos llegan a ese estadío a veces porque tomamos malas decisiones y otras por factores externos, por lo tanto, debemos tener un plan B que nos de seguridad y tranquilidad si las cosas no ocurren cómo se planearon.

La solución entonces es tener un “Plan de Retiro”.

Un Plan de Retiro es el complemento perfecto para nuestra tranquilidad mental y económica al momento que uno decida dejar de trabajar.
Los tiempos cambiaron y ya no se trabaja cómo nos inculcaron nuestros abuelos inmigrantes “hasta que el cuerpo no de más” sino que ahora buscamos un equilibrio entre la vida personal y el trabajo.

Ahora bien, para tomar la decisión es importante saber que tenemos una jubilación estatal en nuestro país pero que lamentablemente la mayoría de los argentinos no pueden contar con ella para vivir dignamente y te voy a enumerar algunos motivos para fundamentar tener un plan de retiro.

Desde mediados de los años 60 el régimen jubilatorio argentino venía presentando problemas de financiamiento, situación que se fue profundizando con la informalidad laboral, la evasión impositiva y el envejecimiento poblacional hasta alcanzar su pico a mediados de los años 80.

En el año 1987 nacen las compañías de retiro cómo un complemento a la jubilación.

La reforma previsional de 1994 (Ley 24.241) se trataba de un régimen de carácter mixto, ya que se combinaban dos sistemas, uno administrado por el Estado y otro por las AFJP y las Compañías de Seguro de Retiro.

Hacia fines del año 2008 se eliminó el sistema de capitalización administrado por las AFJP y unificó con el sistema previsional en el régimen público de reparto.

Cuando uno ve la realidad del sistema jubilatorio argentino claramente se nota que necesitamos una alternativa teniendo en cuenta que para el cálculo se toma la remuneración promedio de los últimos 10 años del trabajador/ra a la edad jubilatoria (60 años para las mujeres y 65 años para los hombres) que lamentablemente no es en la mayoría de los casos la mejor foto.

Datos actuales nos cuentan que las Mujeres sólo 1 de cada 10 llega a sus 60 con 30 años de aportes​ y que los Hombres 2 de cada 10 llegan a los 65 con 30 años de aportes​, por lo tanto, deben seguir trabajando hasta conseguir esos años faltantes o condenados a nunca jubilarse.

El 64% de las personas dependerán de sus hijos o bajarán su nivel de vida en la etapa jubilatoria.

El 70% de los jubilados hoy cobran entre 1 y 2 haberes mínimos.

Si a estos datos le sumamos que la expectativa de vida aumentó porque “nuestros viejos” o la “tercera edad” cuándo cumplían los 65 años era la última etapa de la vida, ya no es más así pues apareció la “cuarta edad” personas con 80 años o más, lo que hace más imperfecto el sistema de jubilación actual.​

Queda claro que debemos tener un complemento para nuestra jubilación o no la pasaremos bien.

¿Lo podemos resolver? Claro que si.

Cómo productor asesor de seguros te invito a que te pongas la capa de super héroe y le cuentes a toda persona que se te cruce a partir de este momento que vos “cumplís una función social” y que podes ayudar a que disfrute de su retiro planificando juntos esa etapa.

Contale que con un aporte voluntario mensual en pesos o dólares la compañía de retiro que vos representas va a invertirlo para darle la mayor rentabilidad posible, que de hecho tiene un garantía anual por contrato.

Que puede hacer aportes voluntarios a la cuenta individual, reducir, aumentar y hasta suspender los aportes regulares.

Debe saber también que de necesitar los fondos puede hacer retiros parciales o totales del mismo.

Pero lo más importante, mostrale cuál será el fondo que va a acumular a su edad de retiro o la renta que puede obtener y preguntale: ¿Te da tranquilidad y felicidad obtener estas cifras?

Y de esta manera vas armando el plan a medida de sus necesidades económicas y financieras.

Cómo frutilla al postre preguntale si paga impuesto a las ganancias y si la respuesta es afirmativa, le decís: “te puedo ayudar a reducir el impuesto”. Porque los seguros de retiro se pueden deducir de la base imponible y de este manera pagar un poco menos.

No todas las personas llegan a vivir una vejez digna, pero podemos conseguir valorarla y disfrutarla como se merece si hoy comenzamos a planificar ese momento con un seguro de retiro.

El futuro se construye hoy.

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