El fenómeno de El Niño vuelve a poner el foco sobre las precipitaciones en la región, en un contexto de tormentas severas, granizo, ráfagas de viento y anegamientos. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), hay un 100% de probabilidad de que las condiciones de El Niño continúen durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026, con una intensidad estimada entre fuerte y muy fuerte. En Argentina, este fenómeno suele asociarse a un aumento de las precipitaciones y temperaturas superiores a lo normal.
A nivel económico y social, estos eventos representan una fuente relevante de pérdidas para el país. De acuerdo con las evaluaciones de riesgo del Banco Mundial, las inundaciones generan en la Argentina más de 1.400 millones de dólares anuales en pérdidas directas sobre infraestructura, inmuebles y activos materiales, a lo que se suman alrededor de 4 mil millones de dólares en pérdidas de bienestar.
El escenario local se inscribe, además, en una tendencia global. El estudio técnico “Beyond 2030: The Future of Construction”, elaborado por Zurich, identifica a los eventos climáticos extremos y los desastres naturales como la principal amenaza para la durabilidad del entorno construido y las infraestructuras, con una severidad estimada de 6,2 sobre 7. Frente a este panorama, la anticipación y el mantenimiento preventivo adquieren una importancia creciente.
Los efectos del clima en la vida cotidiana y la productividad
Los efectos de estos eventos van más allá de los daños materiales. Los anegamientos pueden afectar el transporte público, interrumpir el acceso a escuelas y centros de salud y frenar la actividad comercial. En hogares y barrios, el colapso de desagües puede generar filtraciones, daños materiales e interrupciones del servicio eléctrico.
Este impacto también tiene consecuencias en las actividades productivas, particularmente al sector agropecuario, donde las lluvias excesivas, las inundaciones o los períodos prolongados de humedad pueden afectar cultivos, caminos rurales, infraestructura y logística, además de dificultar las tareas a campo.
Prevención y gestión de riesgos climáticos
Como parte de su compromiso con la sustentabilidad, Zurich trabaja en la gestión y prevención de los riesgos asociados al cambio climático, promoviendo herramientas que permitan anticiparse a sus impactos. En esta línea, especialistas de la compañía comparten algunas recomendaciones para el cuidado de los hogares y la movilidad frente a eventos meteorológicos extremos.
En el hogar:
- Mantener los desagües: limpiar canaletas, rejillas y sistemas de drenaje antes de períodos de lluvias intensas.
- Prestar atención a la instalación eléctrica: ante tormentas eléctricas, desconectar equipos electrónicos y electrodomésticos sensibles cuando exista riesgo de sobretensiones.
- Asegurar elementos exteriores: resguardar macetas, muebles, paneles y otras estructuras livianas que puedan desplazarse ante fuertes ráfagas.
En la movilidad:
- Consultar las alertas meteorológicas: ante pronósticos de granizo, lluvias intensas o fuertes ráfagas, evitar desplazamientos innecesarios y, cuando sea posible, permanecer en un lugar seguro.
- Evitar calles y zonas anegadas: no intentar atravesar áreas inundadas, ni a pie ni en vehículo, ya que el agua puede ocultar obstáculos y generar riesgos eléctricos, de lesiones o incluso de arrastre.
- Prestar atención al entorno: si es necesario desplazarse durante o después de una tormenta, mantenerse alerta ante ramas, cables u otros objetos que puedan haber caído o sido desplazados por el viento.
- Extremar las precauciones al conducir: reducir la velocidad, aumentar la distancia con otros vehículos y evitar maniobras o frenadas bruscas.
- Revisar el vehículo: controlar periódicamente el estado de los neumáticos, los frenos y las escobillas limpiaparabrisas.
“Desde Zurich integramos el riesgo climático y los criterios ESG en nuestras decisiones de negocio. Fortalecer la resiliencia exige anticiparse a los riesgos, por eso desarrollamos soluciones sostenibles que ayudan a nuestras comunidades a adaptarse al cambio climático y avanzar hacia una economía baja en carbono”, señaló Adriana Arias, Head of Communication & Sustainability en Zurich Argentina.









