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El 80% de las empresas enfrentan riesgos no cubiertos

La creciente complejidad operativa y tecnológica obliga a las empresas a revisar sus estrategias de aseguramiento para evitar desafíos financieros, interrupciones productivas y riesgos no contemplados. Grupo Gaman advierte la necesidad de las compañías de revisar sus coberturas.

Grupo Gaman, holding argentino con más de 25 años de trayectoria, dedicado a proporcionar soluciones integrales en los sectores de seguros, prevención, salud y soluciones empresariales, advierte que la transformación de los entornos industriales, el avance tecnológico y el aumento de la complejidad operativa impulsan a las empresas a revisar un aspecto históricamente subestimado: la calidad real de sus coberturas de seguros.

El Allianz Risk Barometer pone en el podio de sus preocupaciones de las empresas los ciberataques (38%), las interrupciones de negocio (31%) y las catástrofes naturales (29%). Lo sorprendente es que las medidas que toman al respecto, al menos desde el punto de vista asegurador, son insuficientes.

Especialistas de Grupo Gaman advierten que muchas compañías continúan operando con pólizas no actualizadas o diseñadas bajo escenarios que no representan los riesgos actuales del negocio. En consecuencia, frente a un incidente, aparecen problemas como infraseguro, exclusiones no previstas, interrupciones operativas no contempladas o coberturas insuficientes para responder al daño económico real. Un parámetro del tamaño de la brecha de cobertura en un punto históricamente atípico pero hoy frecuente, como es el de las catástrofes naturales: una estimación de Swiss Re Institute indica que en los países emergentes, entre el 80% y el 90% de las pérdidas no está cubierta.

En sectores industriales y productivos, este escenario se traduce en pérdidas millonarias, parálisis operativa, conflictos contractuales y dificultades para retomar la actividad luego de un siniestro. Por ejemplo, cada interrupción en una cadena de suministro provoca importantes daños económicos, que oscilan entre el 5% y el 10% de los costos del producto, además de los impactos derivados de los tiempos de inactividad.

Frente a este contexto, comienza a consolidarse una mirada más estratégica vinculada a la gestión del riesgo, donde las empresas ya no buscan solamente “tener una póliza”, sino construir esquemas de protección alineados con la realidad operativa, financiera y tecnológica de cada organización.

En ese sentido, Daniel Mancini, Director Comercial del segmento Seguros de Grupo Gaman, señala: “La gestión inteligente del riesgo debe abordarse desde una perspectiva proactiva y estratégica. Es fundamental que las empresas comprendan los riesgos reales a los que se enfrentan y se aseguren de que sus coberturas estén adecuadamente preparadas para responder ante escenarios cada vez más complejos. Solo así podrán evitar pérdidas significativas y garantizar su continuidad operativa”.