Con el objetivo de concientizar sobre la prevención y detección temprana de los tumores cutáneos (entre otras enfermedades de la piel), Prevención Salud, la prepaga de Sancor Seguros, impulsa la importancia de proteger la piel frente a la radiación ultravioleta y adoptar hábitos de cuidado sostenidos durante todo el año.
La piel es el órgano más extenso del cuerpo y, desde la infancia, está expuesta de manera cotidiana al sol. Sin embargo, muchas veces se desconoce que cada quemadura solar deja una huella invisible: esa “memoria” de la piel se acumula con el paso del tiempo y puede favorecer la aparición de lesiones precancerosas o cáncer de piel en la adultez.
Por eso, la prevención temprana resulta fundamental. Incorporar el uso de protector solar durante todo el año, elegir ropa adecuada, evitar la exposición directa en los horarios de mayor radiación y realizar controles dermatológicos periódicos son acciones simples que pueden marcar una diferencia significativa en la salud futura.

En Argentina, el cáncer de piel se encuentra entre los diagnósticos frecuentes en los consultorios dermatológicos. Si bien muchos tumores cutáneos no melanoma no siempre se contabilizan en las estadísticas oficiales, los especialistas advierten sobre la necesidad de fortalecer la detección temprana y sostener hábitos de protección durante todo el año. En particular, el melanoma, aunque menos frecuente, es uno de los tipos más agresivos y requiere especial atención.
En este sentido, según el Instituto Nacional del Cáncer, gran porcentaje de los casos de melanoma en personas de 30 años en Argentina y el mundo, puede atribuirse a la exposición a radiación ultravioleta, un factor de riesgo reconocido para los cánceres de piel. A su vez, debido a que los casos de cáncer de piel presentan un aumento sostenido en el último tiempo según el IARC – International Agency for Research on Cancer, World Health Organisation refuerza la importancia de promover medidas de prevención y detección temprana.
“El cuidado de la piel no debe pensarse únicamente como una práctica estacional, sino como un hábito de salud permanente. Desde Prevención Salud buscamos acompañar a las personas con información clara y herramientas de prevención, porque protegerse del sol desde edades tempranas es una forma concreta de cuidar la salud a largo plazo”, señaló la Dra. Yanina Peralta, jefe de Prevención y Calidad Médica, Prevención Salud. MP 7386.
Entre las principales recomendaciones para reducir riesgos asociados a la exposición solar, se destacan:
- Utilizar protector solar de FPS 30 o superior todos los días, incluso en jornadas nubladas.
- Evitar la exposición directa al sol entre las 10 y las 16 horas.
- Proteger especialmente a los niños y niñas, ya que su piel es más sensible que la de los adultos. Los bebés menores de un año no deben exponerse directamente al sol.
- Usar ropa protectora, sombreros, mangas largas y anteojos con filtro UV.
- Realizar un autoexamen mensual de lunares y manchas, prestando atención a cambios en asimetría, bordes, color o diámetro.
- Consultar al dermatólogo al menos una vez al año para favorecer la detección temprana.
El cáncer de piel es altamente prevenible y, cuando se detecta a tiempo, cuenta con mayores posibilidades de tratamiento. En este sentido, la educación, la consulta médica y la adopción de hábitos cotidianos de protección son claves para reducir riesgos.
Con esta iniciativa, Prevención Salud reafirma su compromiso con la prevención, la información y el cuidado integral, promoviendo conductas saludables que contribuyan al bienestar de las personas en todas las etapas de la vida.









