Detectar los daños en una inspección es el primer paso. La pregunta que sigue -cuánto cuesta resolver eso- quedaba fuera del sistema. El equipo tenía que buscar precios de mano de obra, repuestos y pintura, consultar valores de mercado del vehículo y aplicar criterios de pérdida total según la zona. Un trabajo manual que se repite en cada caso.
Autoinspector incorporó una funcionalidad que hace ese análisis de forma automática. A partir de los daños detectados, las imágenes de la inspección, los datos del vehículo y la ubicación, el sistema consulta fuentes de mercado actualizadas y genera un informe de tasación con costo estimado de reparación, comparación frente al reemplazo de la autoparte, umbral de pérdida total y recomendación económica. El informe está disponible directamente en el detalle de la inspección, sin salir del flujo de trabajo.
Lo que distingue el análisis es cómo llega al resultado. El sistema no devuelve un número calculado en segundo plano: muestra el razonamiento en tiempo real mientras consulta fuentes, pondera variables y construye la estimación. El equipo puede ver qué información consideró, qué fuentes usó y cómo llegó a la recomendación. Eso hace que el informe sea revisable, no solo consumible.
El resultado le da al equipo una lectura económica con evidencia organizada para decidir si conviene reparar, reemplazar o escalar el caso a una revisión más profunda.
Con esta incorporación, Autoinspector consolida su posición como herramienta de soporte operativo para equipos de siniestros que necesitan tomar decisiones con información completa y en menos tiempo.









