Innovación

Las aseguradoras enfrentan un desafío global con la actualización de datos: los retrasos y la rigidez tecnológica frenan la eficiencia

Las aseguradoras a nivel mundial están enfrentando un escollo clave en su transformación digital: la actualización oportuna de datos y la flexibilidad de sus herramientas tecnológicas. Así lo revela una reciente encuesta global elaborada por LSEG Risk Intelligence, proveedor líder de datos e infraestructura para los mercados financieros, que pone de manifiesto que las entidades del sector acumulan retrasos significativos en la actualización de información crítica y dependen de sistemas de cumplimiento rígidos que limitan su capacidad de respuesta y adaptación en entornos competitivos y regulatorios exigentes.

 

El problema de la actualización de datos

Según la investigación, el 75% de las aseguradoras reconoce que su capacidad para actualizar datos en tiempo real o casi real está retrasada en comparación con otros sectores, obstaculizando procesos clave como el onboarding, la evaluación continua de riesgo y el cumplimiento de obligaciones regulatorias. Además, el 80% de los profesionales de cumplimiento del sector identificó la rigidez de sus herramientas de screening como una barrera para responder con agilidad a cambios en requisitos regulatorios o patrones de riesgo.

Estos porcentajes superan con creces los promedios globales observados en industrias financieras más amplias, lo que sugiere que las aseguradoras tienen una mayor vulnerabilidad operativa frente a instituciones que cuentan con soluciones tecnológicas más flexibles y automatizadas.

 

Manuales y falsos positivos: dos retos persistentes

La encuesta también identifica problemas persistentes en los procesos de cumplimiento: el 81% de los encuestados señala la elevada carga de trabajo manual asociada con la corrección de incidencias y la revisión de alertas, lo que contribuye a demoras operativas. Asimismo, el 75% sitúa los falsos positivos como una dificultad constante, lo que impacta en la eficiencia, aumenta costos y genera fricciones con clientes y contrapartes.

En un mercado donde la velocidad y precisión en el acceso a datos son cada vez más críticas para cumplir con normativas complejas y gestionar riesgos emergentes, estos desafíos pueden tener implicaciones significativas para la competitividad y la capacidad de innovación del sector asegurador.

 

¿Qué buscan las aseguradoras en nuevas herramientas?

Frente a estas limitaciones, las aseguradoras están redefiniendo sus prioridades tecnológicas. La encuesta de LSEG Risk Intelligence muestra que, al evaluar nuevas soluciones, los principales factores valorados por las compañías son:

  • Acceso a datos en tiempo real (65%), que les permita reaccionar con mayor rapidez ante cambios en perfiles de riesgo o regulaciones.
  • Automatización y soporte para flujos de trabajo (60%), con el objetivo de reducir la carga manual y acelerar procesos internos.
  • Facilidad de integración (54%) con tecnologías existentes, lo que facilita la modernización de sistemas sin interrupciones radicales en la operación cotidiana.

Entre los motivos que impulsan a las aseguradoras a considerar un cambio de proveedor o plataforma destacan el acceso inmediato a información actualizada y una reducción significativa de falsos positivos en los procesos de screening.

 

La importancia de datos en tiempo real

El reconocimiento de que el dato es un activo estratégico ya no está en discusión: el 98% de los encuestados considera que contar con acceso a información en tiempo real es “crucial” para las operaciones de cumplimiento y la gestión de riesgos, tanto para responder a exigencias regulatorias como para mejorar la experiencia del cliente.

Sin embargo, pese a la comprensión generalizada de su relevancia, la dependencia de sistemas que combinan procesos manuales y automatizados sigue siendo un factor que reduce la eficiencia general, especialmente en mercados más dinámicos o con marcos regulatorios cambiantes.

 

Un llamado a la modernización tecnológica para competir y asegurar

La encuesta de LSEG Risk Intelligence pone de manifiesto un aspecto crucial de la transformación digital en seguros: las aseguradoras no solo deben invertir en datos, sino en la velocidad y flexibilidad para gestionarlos, integrarlos y reutilizarlos en tiempo real. En un entorno donde los riesgos evolucionan rápidamente (incluyendo el auge de la inteligencia artificial, la digitalización de procesos y las expectativas de clientes cada vez más exigentes), la capacidad para manejar datos de manera fluida puede convertirse en una ventaja competitiva y un factor de resiliencia.

Especialistas en cumplimiento y gestión de riesgos ya advierten que los sistemas rígidos no solo incrementan costos operativos, sino que también retrasan la toma de decisiones clave, reducen la visibilidad de riesgos emergentes y dificultan la adaptación a nuevas normativas internacionales, como las relacionadas con lavado de dinero o financiamiento de actividades ilícitas.

Los resultados de la encuesta global de LSEG Risk Intelligence evidencian que, aunque las aseguradoras comprenden la importancia de los datos y su actualización en tiempo real, aún existen barreras tecnológicas y de proceso que frenan su modernización. La rigidez de las herramientas y la prevalencia de tareas manuales colocan al sector en una posición de desventaja frente a otras industrias más ágiles. Superar estos desafíos requerirá inversiones dirigidas no solo a la adopción de nuevas tecnologías (como automatización, integración de APIs y sistemas de datos en tiempo real), sino también a la reingeniería de procesos internos que permitan transformar datos en decisiones rápidas, precisas y alineadas con un riesgo global cada vez más complejo.