En un contexto de aumento de las amenazas digitales, la ciberseguridad se consolida como un elemento clave en la propuesta de valor del sector asegurador. Así lo señala Mapfre, a través de su unidad Mawdy, al subrayar en un artículo publicado en su blog que la protección del cliente frente a riesgos cibernéticos se ha convertido en un diferencial competitivo dentro de la industria.
El análisis se enmarca en un entorno en el que el último Informe sobre Riesgos Globales 2026 del Foro Económico Mundial sitúa la polarización social, los conflictos geopolíticos y la desinformación entre las principales amenazas globales, factores que también impactan en el ámbito digital. En este escenario, y con fenómenos como el robo de datos, la suplantación de identidad o las interrupciones de sistemas, el cibercrimen se ha convertido en una de las principales preocupaciones empresariales, según replica el blog Füture de INESE en su sitio web.
“No es extraño, hoy en día el cibercrimen mueve más millones de dólares que el narcotráfico y la prostitución juntos. Además, las estafas informáticas proliferan y crecen exponencialmente cada año, por encima de delitos como robos y hurtos”, manifiesta Juan Manuel Muñoz Perales, Chief Security Officer (CSO) y CISO Global de Mawdy.
Füture señala que, de acuerdo al artículo de Mapfre, la digitalización y el avance de tecnologías como la inteligencia artificial están ampliando el riesgo, al facilitar nuevas formas de fraude como el phishing automatizado o los deepfakes. A ello se suma el potencial impacto de la computación cuántica sobre los sistemas de cifrado actuales, así como la creciente actividad de actores estatales en el ámbito cibernético.
Desde Mapfre se hace hincapié en la necesidad de integrar la seguridad desde el diseño de los servicios. En este sentido, explica que cuentan con un Plan de Ciberresiliencia global y sistemas como la autenticación multifactor, además de iniciativas de concienciación interna, al considerar el factor humano como el principal punto de vulnerabilidad en la mayoría de los incidentes. “El eslabón más débil de la cadena de la seguridad es siempre la persona. En un 99% de los ataques que se producen detrás hay un fallo o un error humano, que puede corregirse con una buena sensibilización”, destaca Muñoz Perales.
El desarrollo de seguros de ciberriesgos también refleja esta evolución del mercado. Según datos de la Asociación de Ginebra, las primas globales de este segmento se multiplicaron por diez entre 2013 y 2023, hasta alcanzar cerca de 15.000 millones de dólares.
La seguridad como activo reputacional
En este sentido, la compañía dispone ya de seguros de ciberriesgos que protegen especialmente a organizaciones, con coberturas como los daños a los sistemas informáticos, garantías de interrupción del negocio y servicios tecnológicos para recuperar la normalidad en caso de ataques, garantías frente a las amenazas de extorsión cibernética o servicios preventivos, que incluyen antivirus, análisis de vulnerabilidad y asesoramiento sobre protección de datos.
Tanto Mapfre como Mawdy cuentan con numerosos estándares y certificaciones en seguridad, que respaldan el desarrollo de sus funciones y son una garantía más de confianza para el cliente. Igualmente, han dado el paso para que terceras empresas califiquen su nivel de seguridad, otra ventaja competitiva.
Asimismo, a nivel general, el mercado asegurador se encuentra en un punto donde la oferta en servicios se sofistica y la seguridad irrumpe como valor añadido, al proveer a clientes particulares y corporativos de servicios asociados a la protección de la identidad digital, el manejo del ciberbullying o herramientas antivirus en caso de infección.
El artículo concluye que el sector asegurador avanza hacia un modelo en el que la ciberseguridad deja de ser únicamente una función de protección para convertirse en un elemento estratégico de negocio, con foco en la ciberresiliencia y en la capacidad de recuperación tras un incidente. En este contexto, Mapfre y Mawdy refuerzan su posicionamiento integrando la seguridad como parte estructural de su oferta de valor.









