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El robo de pick-ups crece en la Argentina y refuerza el desafío de la cooperación regional

En el marco del 9° Seminario Regional Latinoamericano de IAATI, que reúne a especialistas y fuerzas de seguridad para abordar el delito automotor, datos de Strix muestran que el robo de pick-ups aumentó 5% interanual entre enero y octubre de 2026. La recuperación de una pick-up sustraída en Salta y localizada en Bolivia evidencia el papel de la tecnología y la colaboración internacional.

El crecimiento del robo de vehículos y el traslado de unidades sustraídas a través de las fronteras plantean nuevos desafíos para la prevención y la investigación del delito automotor en América Latina. Como uno de las conclusiones del 9° Seminario Regional Latinoamericano de la Asociación Internacional de Investigadores del Robo de Autos (IAATI), que se realizó el 3 y 4 de noviembre en Buenos Aires junto con INTERPOL, información de Strix permite dimensionar la evolución de esta problemática en la Argentina y los motivos por los cuales se ha convertido en una cuestión de agenda compartida con los países de la región.

Según el Informe de Movilidad de la compañía, entre enero y octubre de 2026 los robos de pick-ups aumentaron 5% respecto de igual período de 2025. En los primeros diez meses del año, la cantidad de unidades sustraídas y denunciadas ya equivale al 87% del total registrado durante todo 2025.

La tendencia adquiere especial relevancia en un mercado en el que la Argentina se consolidó como el cuarto productor mundial de pick-ups medianas de una tonelada.

“Actualmente, la industria fabrica entre 280.000 y 290.000 unidades anuales, con un perfil exportador significativo: entre el 60% y el 80% de la producción se destina a mercados regionales, principalmente Brasil, Chile y Colombia, entre otros”, según manifestó Martín Py, Gerente de Alianzas Estratégicas de Strix para Cono Sur.

La problemática también se extiende fuera de los principales centros urbanos. Durante enero-octubre de 2026, los robos de vehículos en el interior de Argentina crecieron 8% interanual y ya superaron el total de denuncias registradas durante todo 2025 fuera del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). En ese escenario, las pick-ups también incrementan su participación dentro de los vehículos sustraídos.

Uno de los factores que complejiza el escenario es el traslado de vehículos robados hacia países limítrofes.

“Esta modalidad requiere mecanismos de cooperación entre las fuerzas de seguridad de cada jurisdicción y el aporte de compañías especializadas en rastreo y localización”, expresó Daniel Beck, Presidente de IAATI para América Latina y Director de Relaciones con la Fuerza Pública de Strix.

 

Tecnología y cooperación internacional: el recupero de una pick-up en Bolivia como caso de referencia

Un caso ocurrido en junio de 2026 permite ilustrar el alcance de esta articulación. El 15 de junio, una pick-up perteneciente a la app de alquiler temporario más grande de Argentina y alquilada en la provincia de Buenos Aires fue sustraída mientras se encontraba estacionada en el microcentro de Salta Capital.

En trabajo conjunto entre las fuerzas de seguridad y el sector privado, se empleó tecnología satelital de rastreo y antenas de localización, para identificar la ubicación del vehículo en tiempo real, incluso después de que cruzara la frontera hacia Bolivia.

La información aportada permitió coordinar acciones con INTERPOL y la Dirección de Prevención de Robo de Vehículos (Diprove) de la Policía Boliviana. La camioneta fue localizada en el departamento del Beni, donde quedó bajo resguardo policial mientras se completaban los procedimientos necesarios para su restitución.

Tras aproximadamente cuatro meses, se concretó su entrega a las autoridades argentinas para su traslado al país y posterior devolución a la empresa propietaria. La investigación continúa abierta para identificar a los responsables de la sustracción y del traslado del vehículo.

En este contexto, la evolución de los robos denunciados y los casos de recupero internacional muestran que la prevención y la seguridad vehicular requieren respuestas integradas. La articulación entre tecnología, intercambio de información y cooperación entre países se vuelve un componente clave para enfrentar organizaciones delictivas que operan más allá de las fronteras nacionales.