El aumento de la esperanza de vida, la disminución de las tasas de natalidad y las transformaciones del mercado laboral están modificando las condiciones bajo las cuales se diseñaron los sistemas de pensiones. La mayor expectativa de vida plantea nuevos interrogantes sobre cómo garantizar ingresos adecuados durante períodos más extensos, cómo financiar los compromisos previsionales y cómo adaptar los mecanismos de protección a trayectorias laborales cada vez más diversas.
En este contexto, Marsh y CFA Institute presentaron la 18ª edición del Marsh CFA Institute Global Pension Index (MCGPI), que analiza 55 sistemas de ingresos para el retiro y cubre aproximadamente al 66% de la población mundial. y ofrece un marco de referencia para analizar sus fortalezas y áreas de desarrollo. El Índice evalúa los sistemas a partir de tres dimensiones: adecuación de los beneficios (40% de la ponderación), sostenibilidad financiera (35%) e integridad institucional (25%). En conjunto, estas dimensiones permiten analizar no solo la capacidad de los sistemas para proporcionar ingresos durante el retiro, sino también su viabilidad financiera en el tiempo y la calidad de los marcos institucionales, regulatorios y de gestión que los sustentan.
Argentina: resultados y dimensiones del sistema previsional
En la edición 2026, Argentina obtuvo 43,7 puntos y una calificación general D. El resultado representa una disminución respecto de los 45,9 puntos registrados en 2025.
El análisis por dimensiones permite observar diferencias relevantes en el desempeño del sistema. Argentina alcanzó 54,7 puntos en adecuación, 31,2 en sostenibilidad y 43,5 en integridad.
La dimensión de adecuación evalúa la capacidad del sistema para proporcionar ingresos que permitan mantener condiciones de vida apropiadas durante el retiro. La sostenibilidad considera los factores que inciden en su capacidad de cumplir con sus compromisos en el largo plazo, mientras que la integridad contempla aspectos vinculados con la regulación, la gobernanza, la transparencia y la confianza en las instituciones que administran el sistema.
La diferencia entre los resultados de adecuación y sostenibilidad constituye uno de los aspectos relevantes de la evaluación argentina. Refleja la importancia de analizar conjuntamente la suficiencia de los ingresos previsionales y las condiciones económicas, demográficas y laborales que determinan su financiamiento a lo largo del tiempo.
En el contexto argentino, factores como la informalidad laboral, la densidad de las contribuciones y la relación entre aportantes y beneficiarios forman parte de las variables relevantes para analizar la cobertura y el financiamiento previsional. A su vez, los aspectos institucionales y de gobernanza son componentes necesarios para evaluar la confianza y el funcionamiento del sistema.
La lectura de los resultados requiere, por lo tanto, considerar las distintas dimensiones de manera integrada. La adecuación de los beneficios, la capacidad de financiamiento y la calidad institucional son componentes interdependientes para evaluar el desempeño de un sistema de ingresos para el retiro.
El contexto regional: distintos modelos y desafíos compartidos
Los resultados de América Latina muestran diferencias significativas entre los sistemas evaluados, tanto en sus puntajes generales como en el desempeño de cada una de las dimensiones.
Chile obtuvo 79,2 puntos y una calificación B+, mientras que México alcanzó 71,2 y Uruguay 69,7, ambos con calificación B. Argentina, con 43,7 puntos, se ubica en un nivel inferior dentro del conjunto de países latinoamericanos incluidos en el Índice.
La comparación por dimensiones permite ampliar esta lectura. Uruguay obtuvo 80,2 puntos en adecuación y 55,2 en sostenibilidad, mientras que Chile alcanzó 78,5 y 73,5, respectivamente. Estos resultados muestran que incluso entre sistemas con calificaciones generales favorables existen diferencias en la relación entre los beneficios que proporcionan y su capacidad de sostenerlos financieramente.
Las experiencias regionales también reflejan la diversidad de los modelos previsionales y de los mecanismos que los integran. La combinación de componentes contributivos, mecanismos de solidaridad, ahorro individual y esquemas complementarios presenta características diferentes en cada país, de acuerdo con su historia institucional, estructura del mercado laboral y marco regulatorio.
Por eso, la comparación internacional resulta especialmente útil como herramienta de referencia: permite identificar distintas alternativas de diseño, analizar fortalezas y áreas de desarrollo y considerar cómo determinadas decisiones pueden contribuir a mejorar los resultados previsionales en diferentes contextos.
Longevidad y transformación del trabajo: nuevas variables para el diseño de los sistemas
Uno de los ejes centrales de la edición 2026 del Índice es el impacto del envejecimiento poblacional sobre los sistemas de ingresos para el retiro.
El aumento de la longevidad implica que las personas pueden permanecer más tiempo en la etapa de retiro y, por lo tanto, necesitan financiar sus ingresos durante períodos más extensos. Al mismo tiempo, la disminución relativa de la población en edad de trabajar puede modificar la relación entre quienes realizan contribuciones y quienes reciben beneficios, especialmente en los sistemas con financiamiento predominantemente contributivo.
A estas transformaciones se suman los cambios en las trayectorias laborales. Las carreras profesionales ya no responden necesariamente a recorridos lineales, con períodos continuos de empleo formal y una transición claramente definida entre actividad y retiro. La expansión de modalidades de trabajo independientes, parciales y flexibles plantea nuevos desafíos para los mecanismos tradicionales de cobertura y acumulación de derechos previsionales.
En este escenario, el Índice destaca la importancia de considerar tres líneas de acción para el desarrollo de los sistemas:
- Definir objetivos claros para los sistemas de ingresos para el retiro: establecer con precisión qué resultados se busca alcanzar en términos de cobertura, suficiencia de los beneficios y protección de los ingresos durante la jubilación.
- Fortalecer el financiamiento de los compromisos futuros: considerar la evolución demográfica, la participación laboral, la cobertura contributiva y los mecanismos de financiamiento para preservar la capacidad de los sistemas de cumplir con sus obligaciones.
- Incorporar mayor flexibilidad en el diseño de los beneficios y las transiciones hacia el retiro: contemplar diferentes modalidades de acceso a los ingresos previsionales, alternativas de retiro gradual y esquemas que respondan a trayectorias laborales y expectativas de vida más diversas.
A estas dimensiones se suma el desarrollo de mecanismos complementarios de ahorro de largo plazo, que pueden contribuir a diversificar las fuentes de ingresos durante el retiro y complementar los beneficios de los sistemas previsionales, dentro de marcos adecuados de regulación, supervisión y protección de los ahorristas.
Una perspectiva de largo plazo para los ingresos durante el retiro
La mayor longevidad y la transformación del mercado laboral requieren ampliar la perspectiva desde la cual se analizan los sistemas previsionales. La cuestión no se limita a la edad de jubilación o al nivel de los beneficios, sino que comprende cómo se generan, financian y administran los ingresos que las personas necesitarán durante una etapa cada vez más extensa de sus vidas.
“Los resultados del Índice permiten observar la importancia de analizar los sistemas de ingresos para el retiro desde una perspectiva integral. La adecuación de los beneficios, la sostenibilidad financiera y la integridad institucional son dimensiones que deben considerarse conjuntamente. En un contexto de mayor longevidad y trayectorias laborales más diversas, también resulta relevante revisar cómo se articulan los distintos mecanismos de protección y ahorro para acompañar las necesidades de ingresos a lo largo de la vida”, afirmó Dolores Liendo, Practice Leader de Marsh Investments & Retirement para Argentina, Uruguay y Paraguay.
La experiencia internacional que reúne el Índice constituye una referencia para comprender los distintos enfoques de diseño previsional y los factores que inciden en sus resultados. Para Argentina, el análisis de estas dimensiones ofrece elementos para evaluar los desafíos actuales y considerar alternativas que contribuyan a fortalecer la cobertura, la suficiencia de los ingresos y la sostenibilidad de largo plazo.









