El rol del productor es determinante en el mercado argentino: según la Superintendencia de Seguros de la Nación, los PAS y las sociedades de productores concentraron el 69,9% de toda la producción de seguros del país al cierre del ejercicio 2025. El canal reúne cerca de 53.000 productores, que representan unos 18.500 millones de dólares en primas y alrededor de 300.000 empleos directos, de acuerdo con los datos presentados por la Asociación Argentina de Productores Asesores de Seguros (AAPAS) en la Comisión de Comercio de la Cámara de Diputados.
“El productor es nuestro principal canal y un asesor clave: entiende las necesidades de cada cliente y lo acompaña en cada decisión. Su aporte al desarrollo de la conciencia aseguradora es fundamental por la cercanía que construye con las personas y las empresas y por su capacidad para identificar los riesgos a los que están expuestas sus actividades. Con un asesoramiento profesional y coberturas adecuadas, ayuda a que cada cliente pueda proyectar su crecimiento y resguardar su patrimonio”, señaló Ariel González, Chief Commercial Officer de Galicia Seguros.
Galicia Seguros sostiene un foco permanente en la capacitación del canal a través de la Academia Galicia Seguros y de un programa de formación continua, dentro de su propuesta de valor “Con Vos”, para que el productor crezca junto con su negocio.
La actualización constante cobra especial relevancia en un mercado cada vez más dinámico y complejo, marcado por nuevas actividades económicas, riesgos emergentes y coberturas en evolución. En ese escenario, la formación continua permite que el productor anticipe necesidades y recomiende soluciones acordes con cada actividad.
Esa especialización es particularmente relevante para pymes y comercios, grandes empresas, grandes riesgos y sectores de alto dinamismo como el energético, el vitivinícola y el agroindustrial. A partir de un análisis integral de la empresa, sus actividades y los bienes que necesita proteger, el productor combina conocimiento técnico y asesoramiento especializado para diseñar una cobertura integral y reducir los imprevistos que podrían afectar la continuidad del negocio.
La experiencia reciente también evidencia el impacto social del seguro. Ante siniestros de gran magnitud, contar con coberturas diseñadas a medida puede ser decisivo para afrontar las pérdidas, sostener las operaciones y preservar las fuentes de trabajo.
“Cuando el productor conoce en profundidad la actividad del cliente y realiza un asesoramiento adecuado, el seguro cumple su función: proteger el patrimonio y dar continuidad a los proyectos de las personas y las empresas. Esa es una forma concreta de fortalecer la conciencia aseguradora en nuestra sociedad”, concluyó González.









