El 1° de julio de 1996 comenzó a operar en la Argentina el Sistema de Riesgos del Trabajo, una reforma que transformó la manera de prevenir y reparar los accidentes laborales y las enfermedades profesionales. Tres décadas después, la Unión de Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (UART) presentó un dossier en el que realiza un balance de su evolución, repasa los principales hitos que marcaron su desarrollo y propone una agenda para afrontar los desafíos que enfrenta el sistema en los próximos años.
El documento sostiene que el Sistema de Riesgos del Trabajo se consolidó como una política pública que permitió pasar de un esquema fragmentado e imprevisible a un modelo integral basado en la prevención, la reparación y la cobertura aseguradora. Según recuerda la entidad, antes de la sanción de la Ley de Riesgos del Trabajo 24.557, la protección frente a los riesgos laborales dependía en gran medida de la capacidad económica del empleador o de largos procesos judiciales, mientras que la información disponible resultaba insuficiente para desarrollar políticas preventivas.
En ese contexto, la creación del nuevo régimen introdujo un cambio de paradigma al integrar prevención, cobertura y reparación dentro de un sistema de seguridad social con base aseguradora, con funciones claramente definidas para el Estado, los empleadores, los trabajadores y las Aseguradoras de Riesgos del Trabajo (ART). Además, incorporó incentivos para que las empresas invirtieran en seguridad laboral, vinculando el costo de la cobertura con los niveles de siniestralidad y las condiciones de prevención de cada actividad.
Un balance de tres décadas
El dossier destaca que, a treinta años de su creación, el sistema alcanza una cobertura de aproximadamente 10,2 millones de trabajadores y casi un millón de empleadores, cifras que reflejan la dimensión alcanzada por esta política pública. A ello se suma una red de atención médica, rehabilitación y prestaciones que hoy atiende más de 14,1 millones de prestaciones asistenciales por año.
Sin embargo, para la UART el dato más significativo no está en la cantidad de prestaciones brindadas, sino en los siniestros que lograron evitarse. Sobre la base de estimaciones sectoriales, la cámara sostiene que durante estas tres décadas el funcionamiento del sistema permitió salvar unas 20.000 vidas y evitar 5,1 millones de accidentes laborales, gracias a la combinación de programas preventivos, capacitación, asesoramiento técnico, mejoras en los procesos productivos e inversiones realizadas por las empresas junto con el acompañamiento de las ART.

En ese sentido, el informe remarca que la prevención dejó de ser una tarea meramente administrativa para convertirse en una actividad medible, sustentada en indicadores, relevamientos de riesgos, planes de acción y seguimiento permanente. Paralelamente, la reparación también evolucionó hacia un esquema integral que no se limita al pago de indemnizaciones, sino que incluye atención médica sin límites de gasto hasta el alta, rehabilitación, recalificación profesional y acciones destinadas a facilitar el regreso del trabajador a su actividad.
La judicialización, el principal desafío
Si bien el balance general es positivo, la UART advierte que el principal problema que enfrenta actualmente el Sistema de Riesgos del Trabajo continúa siendo la elevada litigiosidad.
El dossier sostiene que el crecimiento sostenido de los juicios laborales genera una paradoja: mientras los indicadores de accidentabilidad y mortalidad muestran una mejora histórica respecto del escenario previo a 1996, la cantidad de demandas continúa aumentando, absorbiendo recursos que podrían destinarse a fortalecer la prevención, la innovación y la reducción de costos. Según datos citados por la entidad, solamente en marzo de 2026 se notificaron 12.357 nuevos juicios.
Para la cámara, una de las claves pasa por fortalecer el rol de las Comisiones Médicas y avanzar en la implementación de Cuerpos Médicos Forenses integrados por especialistas seleccionados con criterios objetivos, que apliquen de manera uniforme el Baremo y el Listado de Enfermedades Profesionales. A su entender, ello permitiría reducir la discrecionalidad de las pericias judiciales, mejorar la calidad técnica de las decisiones y garantizar reparaciones justas sin incentivar litigios innecesarios.
Una agenda para los próximos años
Además del problema de la judicialización, la UART identifica otras prioridades estratégicas para el futuro del sistema. Entre ellas menciona la necesidad de ampliar la cobertura hacia trabajadores que aún permanecen fuera de la formalidad, profundizar las políticas preventivas mediante el uso de información estadística y herramientas tecnológicas, e incorporar innovaciones en salud laboral para responder a los nuevos riesgos derivados de la digitalización, el teletrabajo, la robotización, las plataformas digitales y la transición energética.
La entidad considera que estos cambios exigen una coordinación permanente entre el Estado, el Poder Judicial, los empleadores, los sindicatos, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN), las ART y los prestadores médicos, con el objetivo de preservar un sistema que considera socialmente valioso y técnicamente sólido.
Como síntesis del balance realizado, la UART sostiene que los logros alcanzados durante estos treinta años son concretos: cobertura masiva, mejora de los indicadores de seguridad laboral, desarrollo de una cultura preventiva, fortalecimiento de las prestaciones médicas y dinerarias, información pública y mecanismos de rehabilitación y recalificación. No obstante, advierte que aún persisten desafíos vinculados con la litigiosidad, la informalidad, la actualización tecnológica y la necesidad de extender la protección a más trabajadores.
“Treinta años después, la premisa sigue siendo la misma: prevenir antes, reparar mejor y proteger siempre. Ese es el sentido del Sistema de Riesgos del Trabajo. Ese es el compromiso de las ART. Ese es el valor de UART“, concluye el dossier de la cámara con motivo del trigésimo aniversario de la entrada en vigencia del régimen.









