La adopción de inteligencia artificial continúa expandiéndose con rapidez en el mundo corporativo. Según la tercera edición de la encuesta anual “Adoption and Risk Survey”, elaborada por la consultora y aseguradora global Gallagher, el 63% de las empresas ya implementó soluciones de IA en al menos una parte de su negocio, un crecimiento significativo frente al 45% registrado en 2025.
El estudio refleja cómo la IA está pasando de ser una tecnología experimental a convertirse en un componente cada vez más integrado en las operaciones empresariales. Al mismo tiempo, su expansión introduce nuevos riesgos operativos, regulatorios y reputacionales, lo que abre un campo emergente para el desarrollo de coberturas aseguradoras específicas.
En términos de resultados, la percepción general entre las compañías es positiva: el 82% reporta mejoras en productividad gracias al uso de IA, mientras que el 83% considera que esta tecnología contribuirá a aumentar los ingresos a medio plazo. Sin embargo, la rentabilidad plena de las inversiones todavía requiere tiempo, con un horizonte estimado de unos 28 meses para alcanzar retornos completos.
Nuevos riesgos impulsan la demanda de seguros especializados
El avance de la inteligencia artificial también está generando una nueva categoría de riesgos empresariales. Entre los principales se destacan los errores en los sistemas de IA, la generación de información incorrecta o las denominadas “alucinaciones” de los modelos generativos, así como posibles impactos legales, reputacionales y vinculados con la protección de datos.
A medida que la tecnología se integra en procesos críticos, estos riesgos adquieren mayor relevancia para las organizaciones. En este contexto, el mercado asegurador comienza a explorar soluciones específicas para cubrir incidentes relacionados con la IA, desde fallos de sistemas hasta responsabilidades derivadas del uso de algoritmos.
Este escenario apunta a la consolidación de nuevas líneas de seguros especializados, diseñadas para responder a los desafíos de un entorno empresarial cada vez más automatizado y dependiente de la inteligencia artificial.
Los 5 mayores desafíos de la adopción de IA para 2026
El informe de Gallagher también identifica cinco obstáculos clave que enfrentan las empresas al implementar inteligencia artificial a gran escala:
1. Brecha de habilidades y dificultades de contratación
Más de la mitad de las empresas señala que la escasez de talento preparado para trabajar con IA constituye una de las principales barreras para su implementación. Muchas organizaciones carecen de las capacidades internas necesarias para desplegar, mantener y escalar sistemas de inteligencia artificial de manera eficaz.
2. Limitaciones técnicas y de infraestructura
Las compañías continúan enfrentando dificultades para integrar la IA en sistemas heredados y construir plataformas escalables que permitan su adopción operativa generalizada. Estas limitaciones suelen ralentizar el paso desde las pruebas piloto hacia la implementación completa.
3. Cumplimiento normativo, gobernanza y privacidad de los datos
Los errores de la IA, su posible uso indebido, la generación de información errónea y los riesgos vinculados con la privacidad siguen siendo preocupaciones centrales para los líderes empresariales. Además, la falta de claridad regulatoria y la evolución de los estándares globales agregan complejidad a un despliegue responsable de estas tecnologías.
4. Disminución de la confianza de los empleados y resistencia al cambio
Muchas organizaciones temen que la adopción de IA afecte la confianza interna, genere inseguridad laboral o provoque fatiga frente a los procesos de transformación. Sin una comunicación clara y programas estructurados de gestión del cambio, las empresas corren el riesgo de ralentizar la adopción tecnológica.
5. Desafíos éticos y de responsabilidad
La gobernanza de la IA todavía es desigual entre las organizaciones. Menos de la mitad ha adoptado marcos formales de gestión de riesgos o planes específicos de respuesta ante incidentes relacionados con IA, lo que genera brechas en términos de transparencia, supervisión y salvaguardas éticas.
Un nuevo frente para la gestión del riesgo
En conjunto, los resultados de la encuesta muestran que la inteligencia artificial se encamina a convertirse en una infraestructura estratégica para las empresas, pero también en una fuente creciente de exposición al riesgo.
Para el sector asegurador, este escenario plantea un doble desafío y una oportunidad: por un lado, comprender en profundidad los riesgos emergentes asociados a la IA; y por otro, diseñar productos capaces de acompañar a las organizaciones en esta nueva etapa de transformación tecnológica.









