COBERTURA 100% SEGURO.- El pasado viernes 28 de marzo, en el marco de la segunda jornada de la XXIII Conferencia Anual sobre Regulación y Supervisión de Seguros en América Latina ASSAL-IAIS 2025, tuvo lugar un panel titulado “El mercado de seguros y su contribución al mercado de capitales: desafíos en economías emergentes”, que estuvo conformado por el economista Federico Furiase, Director del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en el que también intervinieron Nathaniel Houdek (de la NAIC, la asociación estadounidense de comisionados de seguros); y Javier Castillo García (Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones de España).
El moderador de este panel fue el Superintendente de Seguros de la Nación, Guillermo Plate, quien comenzó por plantear que «el desarrollo del mercado de capitales lo que logra es que el dinero vaya a la gente, a las pymes, a los salarios, a préstamos, al crecimiento, a las inversiones a largo plazo, a infraestructura, etcétera».
«En el seguro, por un lado, tenemos la brecha de protección; y, por otro lado, también hay una brecha, que es la de las inversiones y cómo se utilizan. El crecimiento y el achicamiento de la brecha hace que haya más prima. Si hay más prima, hay más inversiones. Y si además esa prima está relacionada con el largo plazo, obviamente que las inversiones van a ser de largo plazo y van a permitir todo este desarrollo. Esta es una realidad que conocemos todos y para esto necesitamos algunos incentivos, como sucede en muchos países. Lo dijo el ministro Caputo, que lo tiene muy presente. A diferencia de los países desarrollados, en Argentina no está evolucionado el segmento de Vida o Vida con ahorro. ¿Por qué? Fundamentalmente, por problemas de la macroeconomía. Entonces, por un lado, tenemos los incentivos, que son necesarios; y, por el otro, el ordenamiento de la macroeconomía, sobre lo cual se ha avanzado fuertemente», detalló Plate a modo de introducción.

Para seguir con el análisis del Superintendente de Seguros, el funcionario del BCRA comentó que todo el equipo económico del Gobierno nacional considera que «el sector de seguros es muy importante porque se trata de un sector clave para el desarrollo del capital, para hacer más eficiente la inversión del capital e incentivar el ahorro y la inversión, que es lo que finalmente puede sostener un crecimiento de mediano plazo».
En este sentido, y en línea con lo señalado por el Ministro de Economía, Luis Caputo, el funcionario sostuvo que «desde el equipo económico tenemos muy claro que el sector de seguros es un jugador clave para mejorar la eficiencia del capital y como motor del crecimiento del crédito y del desarrollo a mediano plazo».
Furiase se expresó acerca de qué sucedería si no existieran las compañías de seguros. «En un contexto en el que no hay compañías de seguros o en el que no hay un sector muy desarrollado y hay inestabilidad macroeconómica, las empresas se estarían preocupando todo el tiempo por cubrirse de todos los riesgos potenciales. Eso claramente genera mucho ‘ruido’ en la eficiencia de la inversión del capital, obviamente provoca un ‘agujero’ o un desequilibrio entre la canalización del ahorro y la inversión, y eso se paga con menor crecimiento y mayor inversión. Desde el equipo económico, esto lo tenemos muy claro. El sector de seguros tiene que ser un sector clave y lo mejor que le podemos dar en este contexto es empezar a generar la estabilidad de nuestra economía», afirmó el director del BCRA.

A propósito de la coyuntura macroeconómica, el especialista en finanzas comentó que el programa de estabilización del Gobierno se inició en diciembre de 2023, cuando asumió la actual gestión y que ahora «pasó a una nueva fase de consolidación con este acuerdo con el FMI».
En ese sentido, Furiase hizo un repaso de la situación heredada: «Había una herencia macroeconómica muy complicada, de las peores herencias macroeconómicas que tuvo la Argentina, que generaba un riesgo muy alto de inflación, es decir, de espiralización de las variables nominales, básicamente porque el balance del Banco Central estaba muy complicado, con reservas netas negativas por 12.500 millones de dólares. Y del lado del pasivo, de la cantidad de pesos de la economía, había un stock de pasivos remunerados que eran de 13 puntos del PIB, de 60 mil millones de dólares, que no solamente era un problema del stock, sino que, a la tasa de interés de ese momento, la emisión monetaria endógena, es decir, la emisión monetaria que generaba el pago de los intereses de esa ‘bola’ de pasivos remunerados, generaban una nueva base monetaria cada dos meses y medio. Toda esa inestabilidad macroeconómica y ese desequilibrio monetario, montado sobre un esquema que venía acumulando desajustes de precios relativos: la brecha cambiaria era del 200%, las tarifas de los servicios públicos estaban muy atrasadas, la demanda apenas cubría el 20-30% del costo de generación; y montado sobre una inercia inflacionaria que ya corría a dos dígitos en la variación mensual, es lo que explicaba el riesgo de una crisis financiera inminente y de un escenario de hiperinflación», se explayó el funcionario.
Furiase aseguró que, ante este escenario tan complejo, «de arranque, había que tener un programa macroeconómico muy sólido para evitar la hiperinflación. Y con agravantes: no había credibilidad, que claramente es el impulso más importante que tiene un hacedor de política económica; y no había posibilidad de financiamiento, porque el Riesgo País estaba en la zona de los 1.700 puntos básicos».
Tal como explicó el Ministro de Economía, el Director del Banco Central reveló que «no bastaba con ir a un superávit fiscal -que nadie creía que se podía ir en un mes a un superávit fiscal viniendo de un déficit fiscal de 5 puntos del producto-, sino que se sostuvo a lo largo de los meses, ‘matando’ dos mitos. «No solamente se consiguió ese superávit rápidamente viniendo de 5 puntos de déficit, sino que eso no evitó que la economía se empezara a recuperar», destacó.
Según los datos del EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica) del nivel de actividad de enero, la economía está 6,5% arriba en términos interanuales, la variación mensual fue de 0,6% y el nivel de actividad está a 1,1 punto porcentual del pico de fines de 2017. «Esos indicadores marcan que estamos ante una rápida recuperación económica, a pesar de haber tenido la peor herencia macroeconómica de toda la historia argentina y en un contexto donde se pasó de un déficit fiscal de 5 puntos del producto a un superávit fiscal muy rápidamente. Y además, sosteniendo el apoyo social del Presidente, que también era algo muy importante», se enorgulleció Furiase.
Emisión monetaria versus emisión de pólizas
Durante la ponencia del funcionario, el Superintendente Plate hizo una reflexión y trazó un paralelismo entre la emisión monetaria y la emisión de pólizas en el mercado asegurador. «Las compañías de seguros emiten pólizas. Al emitir pólizas, emiten riesgos. Y al emitir riesgos, tienen que tener las inversiones que respaldan esos riesgos. Ese es el rol de los supervisores, controlar ese sistema. Y por eso también es tan importante que vayamos evolucionando con las regulaciones y la supervisión. Eso es lo que debemos mirar para que las pólizas no terminen siendo papelitos de colores», advirtió.
Para concluir con el análisis de la macroeconomía argentina vinculado al mercado asegurador nacional, Furiase explicó algo que marca en parte por qué los balances trimestrales de las aseguradoras empiezan a mostrar resultados financieros positivos: «Un resultado de la estabilización macroeconómica con la baja de la inflación es que, así como tuvimos tasas reales negativas en un principio, hoy el modelo macroeconómico fue hacia un contexto de tasas reales positivas endógenamente, porque bajó muy rápido la inflación. Hoy tenemos instrumentos: la curva de bonos del Tesoro en pesos ajusta por inflación, tiene rendimientos de inflación más 9-10-11% en términos reales, que claramente es un contexto financiero mucho más favorable para las compañías de seguros, que vienen de años de tasas reales negativas, justamente porque había un contexto de inestabilidad macroeconómica, alta inflación, expectativas desfavorables y emisión monetaria para financiar el déficit».
Y finalizó en tono optimista: «Esto genera una oportunidad muy importante por el lado del crecimiento del PIB, del excedente de pesos que pueden tener las compañías de seguros».