Según Inese, entre las principales directrices del informe destaca que la industria aseguradora continuó prosperando en la mayoría de los países analizados; alcanzando un sólido desempeño de suscripción nuevamente en 2016. Este desempeño fue posible gracias a un aumento de las primas brutas en la mayoría de los países, alcanzando niveles que superaron el monto total de los pagos y gastos por concepto de reclamaciones. Varios factores impulsan la evolución de los mercados aseguradores, como la percepción que tiene el cliente de los productos de seguros (relevante tanto para los mercados de seguros de Vida como para los No vida).

El contexto macroeconómico puede tener un impacto significativo en el sector de los seguros, lo que se traduce en una mayor demanda de productos de seguros debido al crecimiento económico, pero, a la inversa, en una menor demanda cuando la economía se desacelera. En el sector No Vida, la frecuencia y la gravedad de los desastres que las compañías de seguros cubren también tienen un impacto importante en los siniestros brutos pagados, subraya el informe.

Rentabilidad de las inversiones

El negocio asegurador se mantuvo rentable en la mayoría de los países en 2016, con una rentabilidad positiva de los fondos propios observada y un aumento de los fondos propios. Las aseguradoras pequeñas o nuevas que comienzan a operar pueden encontrar dificultades para generar ingresos netos positivos (como en Costa Rica). “El alcance geográfico de la base de datos de estadísticas de seguros está en constante expansión y seguirá haciéndolo en el futuro”, afirma el estudio.

Fotografía: Global Insurance Market TrendsS